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consciente
de
esa agrupaci6n
en
el
proceso
de
que
se
trate.
No
necesitamos
afradir que
esa
participaci6n
tiene
que
realizarse
con
el
integro
de
la
perso-
nalidad, sin
recortes
de ninguna
clase
y
sin
que
medie
desde
fuera
el
prop6-
sito
de
sustituir
arbitrariamente
un
elemento
cultural
constitutivo de
un
mun-
do por otro,
pues como
dice Kluckhohn,
"desde
el
punto
de
vista
antropo-
l6gico
hay tantos
mundos diferentes
sobre
la
tierra
como
lenguajes.
Cada
len-
guaje
es
un
instrumento
que
guia
a
las
personas
para
observar,
para
reaccio-
nar
y
para
expresarse
ellas
mismas
de
una
manera
especial.
La tarta
de
la
expefiencia
puede
coltarse de
muchas
maoeras
diferentes
y
el
lenguaje
es
la
principal fiierza
directiva en
el
fondo".
Los
catequistas
de
la
6poca
colonial
lo
sabian
muy
bien,
por
m6s
que
en
esa 6poca
no
existieran
las
disciplinas
que en
la
nuestra
han
tomado
a
cargo
este
asunto.
Para llegar
a
lo
intimo
de cada hombre
y
del
pueblo
indi-
gena
en particular, con
prop6sitos religiosos
pero
que comportaban
una
obra
educativa,
no
se
les
ocurri6 en
absoluto
la
utilizaci6n del
espafiol
porque
no
era
el
instrumento
adecuado
sino que
recurrieron,
como
tenia
que
ser,
a
la
lengua
hablada
por
el
pueblo
al
que querian adoctrinar.
"El
entusiasmo por
el aprendizaje del
quechua
es
general en
el
siglo
XVI
-nos
dice Porras Barre-
nechea-.
Es
la
gran tarea
original
y
creadora
de captaci5n
del alma
indigena
para
fundirla
en
el
espiritu
cristiano
y
occidental.
En el
fondo
de ella
bulle
un
sentimiento
humanitario
y
una
apetencia
hist6rica.
La
finatdad
es
ganar
las
alrnas
para
el
cristianismo
y
recoger
a la
vez
el
mensaje
de
la
tierra.
.
.
De
las
politicas
imperiales
a
seguir,
la
de
exterminar
la
lengua indigena
o
la
de conservarla estudi6ndola
y
aprendi€ndola,
el
espafiol
opt6
por
la
segunda".
En
€pocas
recientes se
ha
seguido,
m6s de una vez
y
en diferentes par-
tes,
la
misma
ruta
con
el
mejor de los
6xitos.
Bastar6
citar
como muestra la
excelente
labor
del Instituto
Lingiiistico de
Verano
en
la
Amazonia
Peruana
a
lo
largo de
diecisiete aflos hasta
la
fecha, cuyos resultados
han sido
plena-
mente
satisfactorios
no
s6lo
desde
el
punto de
vista
estrictamente cientifico
sino
en
lo
que
concierne
a
la
educaci6n,
al
mejor
uso,
por los
habitantes,,
de
su
propia
lengua
y
al
aprendizaje
del
espafrol.
"IJn
nuevo acontecimiento
de
especial
inter€s
+e
dice
en
el
.lnforme
del
Instituto-
ha
sido
el
anhelo
que
tienen las
tribus
aguaruna,
amuesha
y
piro
para leer
libros
de lectura
avan-
zada
en su propio
idioma".
Por
1o
dem6s,
en
el
convenio celebrado
entre
el
Ministerio
de Educaci6n del
Perf
y
el
Instituto
Lingiiistico
de Verano
se
pun-
t:.talizan
en el programa
respectivo,
en orden de
sucesi6n:
"(c)
La
preparaci6n
de cartillas
en
los
idiomas indigenas
para
facilitar
a
los
analfabetos
el
apren-
dizaje de
la
lectura
y
de
la
escritura;
(d)
La
elaboraci6n de
cartillas
bilingiies
(espaflol-indigena)
con
el
prop6sito de
facilitar
el
aprendizaje
del
idioma
oficial".
Si
quisi6ramos
afiadir
una
consideraci6n m6s
al
t6rmino de
esta
breve
exposici6n,
partiendo
del
grupo
menos
favorecido, seria
en
referencia
a
la
ne-
cesidad
que
hay
de ahondar en
el propio
mundo
antes
de ingresar en
el
ajeno.




