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chua
o la
lengua
aymara
continuar6n teniendo
la
misma
importancia,
estriba
en que
no
se cancele
su vigencia luego de haber aprendido
el
espafrol.
IJna
se-
gunda cuesti6n
es
la
relativa
a
las dificultades.
Se
ha
hablado mucho de
las
dificultades
de
esta
ensefranza
en
centros
bilingiies de
nuestra educaci5n;
creo
que
el
Instituto Lingiiistico
de
Verano nos est6 dando
un
ejemplo
muy
con-
vincente
acerca
de que
no hay
realmente tales dificultades,
y
que
es
muy
po-
sible
entrar
francamente
en
este Camino;
no
es,
como
ustedes
recordar6n,
la
primera vez que tratamos
de
estos asuntos
-no
quisiera
hacer referencia
a
cosas
en que he
intervenido-
pero debo recordar que en
la
reuni6n que
tuvi-
mos
en Arequipa
los Ministros
de
Educaci6n
de
Bolivia
y
el
PerG pudieron
establecerse
algunos
puntos
b6sicos como
la
fundaci6n de los
ndcleos
escola-
res
campesinos,
la
ensefranza
en
el
idioma
materno,
etc.;
se crearon
los
n6-
cleos
escolares campesinos,
se comenz6
a
ensefrar
en
los
idiomas
vern6cqlos.
Debo recordar,
tambi6n,
que
las cartillas fueron
preparadas
por
nuestro
gran
amigo
el
Dr.
Tonwsend.
El
m6todo
marchaba perfectamente
y
tgnto
en
el
caso
del
Instituto
Lingiiistico
como
en
el
de los
nricleos escolares
campesinos
hay
que
reconocer
que pudieron surgir, pudieron
desarrollarse
sin
obst6culos,
porque intervenian
maestros
y
funcionarios
norteamericanos;
hay
que
confe-
sar
algo
que
es
vefgonzoso
para
nosotros:
lOs
peruanos
pusieron m6s
bien di-
ficultades
para eI
desarrollo
de
este
plan,
a
tal
prurto, que
fracas6
este mag-
nlfico
ensayo
de
la
ensefranza
en
lenguas
aborigenes
y
no
se
volvi6
a
tfatar
de
ello.
Tengo tambi6n
la
satisfacci6n
de
haber
sido
el
Ministro
que firm6
el
convenio con
el
Instituto Lingiiistico
de
Verano,
al
que
tanto
debe
el
pais.
Por
dltimo
considero
que
la
situaci6n
actual
es
muy
distinta
de
la
que
tuvi-
mos en
aflos
atr6s,
y
que
los
planteamientos
que
debemos
hacer
hoy,
qui€n
sabe,
tambi6n
tengan que ser
distintos de los
que pudimos hacer
en
afios
an-
teriores; nadie ignora, nadie puede
ignorar que
hoy hay una
gran
eferves'
cencia en
el
campesinado,
que las
soluciones deben ser
muy
eficaces
y
de muy
r6pida
aplicaci6n,
pues mientras
nosotros hagamos
estudios detenidos,
in-
vestigaciones
a
fondo,
las
exigencias
de
la
realidad
ir6n
aumentando
y
hay
el
riesgo
de
que nos encontremos
ante conflictos, ante
nuevas situaciones
quiz6
ya
irremediables.
DR.
MENESES:
Bueno,
yo
queria
intervenir
despuEs
de
la
pregunta
hecha
al
Director
del Instituto Lingiiistico
de Verano, con
motivo
de las
ideas
que
6l
expuso acerca
de
sucesos
o
cosas
anecd5ticas
de
educadores
y
alfabeti-
zadores en
el
sector de
Huanta,
que
es
mi
tierra.
Asi,
yo
queria
hacer
una
pre-
gunta; sin
embargo,
quiero
referirme
en primer t€rmino
a un
punto
que tra-
t€
en
la
primera
sesi6n,
me
parece
que con
motivo
de
la
intervenci6n
del
Pro-
fesor
Portugal
Catacora, pues ahora,
la
exposici6n
del
Dr.
Barrantes,
peda-
gogo
notable,
cae
en
lo
b6sico
de
la
fundamentaci6n t€cnica
de
la
alfabetiza-
ci6n
o
de
estos
criterios
nuevos
que
se
quieren
implantar:
que
el
respeto
a
la
personalidad humana
es
una de las
bases
de
la
educaci5n moderna.
Creio
yo




