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puesta
ya,
de una
manera
implicita,
a
la
pregunta
que
yo
queria
formularle.
Pensando
siempre
en
las
vias, en
el
proceso
de
alfabetizaci6n
o
de
castellani-
zaciSn,
en
la
posibilidad
de
utilizar
el
quechua
tan
s5lo como
un
puente
tran-
sitorio y
breve
para
pasar
al
castellano, o
en
la posibilidad
de
utilizar
el
quechua
como
una
manera de entregarle
al
hablante
el
instrumento
y
el
dominio
escrito
y
la lectura
de
su lengua
y,
paralelamente,
en
lapso
posterior, castellanizarlo pa-
ra
entregarle tambidn
la
capacidad de leer
y
escribir
la
lengua
general, queria,
en
relaci6n con
eso,
preguntar si,
desde
un
punto
de
vista
pedag6gico, se pue-
de
determinar
cu6ndo
un
hombre
o un
estudiante ha sido alfabetizado,
o
cu6n-
do ha
pasado
del
proceso
de alfabetizaci6n
al
de castellanizaci6n
y
si
ha
sido
castellanizado.
DR.
BARRANTES:
Seguramente
la
alfabetizaci6n
no
consiste
s51o
en
aprender
los
elementos
de
la
lectura, de
la
escritura,
sino que comporta
algo
m6s; significa
la
comprensi6n de
aquello
que
se
lee. Desde
este
punto de
vista,
entonces,
la
alfabetizaci6n
verdaderamente
entendida
no
es
un
asunto
muy
simple, porque
habria no
s6lo
qtie
procurar
este instrumento
intelecfual
a
aquellos
de que
se
trate,
nifios
o
adultos,
sino tambi6n
procurarles
una
asis-
tencia
regular
y
todos aquellos
libros,
revistas
y
peri6dicos que
6l
pueda
uti-
lizar
para
ejercitarse
en
la
lectura
y
no para
abandonarla;
porque
se
puede
alf.abetizar
a
muchos
y
se
puede
dar
cifras
que produzcan
los
elementos
que
adquirieron
y
no lean
en
lo
sucesivo
realmente;
de
manera que
la
alfabetiza-
ci6n
es
algo m6s. Pero,
por otra
parte, no
creo tampoco que
el
quechua sirva
simplemente como
un
puente;
el
quechua en
si
mismo tiene
una gran
signifi-
caci6n
cultural
y
a
mi
me parece
que
deberia ser
materia
de atenci6n
por
par-
te
de
educadores,
de
lingi.iistas,
etc.,
de
manera
que
aquellos
que
lo
posean,
puedan
adquirir
un
dominio
todavia
mayor
sobre
ese
idioma que
es
segura-
mente
el
que
expresa
con
mayor fidelidad
lo
que cada
uno de
ellos
tiene
que
expresar.
DR.
ESCOBAR: Estoy
perfectamente
de
acuerdo
con usted
y
podria
agregar,
adhiriEndome
al
punto
de vista que
discutieron usted
y
el Dr.
Sala-
zar, que,
mientras dura el proceso (eue
la
experiencia
demuestra que es
len-
to)
de
la
castellanizaci6n,
pues
al
t6rmino del ciclo de
un
afro
o
de
dos
afros,
las
cartillas
o los
pequefios
libros
de
lectura que pueda leer
el
indigena en
cas-
tellano
son
un
indice
muy
satisfactorio
del
inmenso
salto
que
se
ha
producido
en
la
capacidad
de
este
hombre,
y
probablemente en
su
status social
y
en
Du
actitud
psicol6gica
frente
al
contorno
y
del
contorno
frente
a
61,
al
mismo
tiempo
puede
ensefrdrsele
a
discriminar entre
el
agua buena
y
la
mala,
entre
la
necesidad
que
tienen de
expulsar
los
par6sitos
que llevan dentro
del
est6-
mago,
entre
la
necesidad
de
acudir
al
m6dico
y
no
al
brujo,
y
puede ser
reali-
zada esta
ensefianza
con
mayor facilidad,
con
mayor
rapidez,
si
la
rapidez
nos
importa,
aprovechahdo
la
capacidad
de lectura
que
se
le
ha
dado
tambi6n




