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ces
se
miente
en
todos
los
dem6s
ofrecimientos
y
no
es
cierto que
se
quiera
que
estos pueblos,pasen
de
la
etapa de sub-desarrollo
a
una
etapa de
desarro-
llo
y
de adelanto
mayor;
y
no
es eso
lo
que queremos.
Ahora
bien,
yo
crao
que
aquel
delegado
tenia
toda
la
taz6n,
Y
entonces
los
problemas
se
complican
muchisimo m6s porque
los
problemas
no
son
entonces
problemas
de
alfabeti-
zaci6n
ni
de
educaci6n
fundamental
ni
de
educaci6n
para
la
comunidad;
los
problemas son
de aculturaci6n
o
de fusi6n
cultural,
de unidad
cultural
como
ha
dicho
el
Dr.
Barrantes.
El
Dr.
Meneses
decia que
el
idioma
espafrol
fue
para
6l
siempre
un
idioma
extranjero; ahora bien,
si
realmente se
quiere
el
desarrollo
del
pais,
y
una
de las
circunstancias fundamentales
para que
el
pais
desarrolle
es
la
unidad
cultural del
mismo,
entonces
tenemos
que
consi-
derar que
la
escuela,
es decir,
la
alfabetizaci6n,
la
educaci6n,
cualquiera
que
sea
su
tipo,
la
escuela
no
puede
hacer
deriko
de
limites
normales
por
ejemplo,
por
lo
menos
dentro de
circunstancias normales
no
lo
puede hacer,
no
puede
hacer sino aquello que
la
sociedad
en
torno le permita
hacer,
no
puede
ir
m6s
all6. Si
en una determinada
sociedad
se
habla
Ia
lengua
quechua,
es
indudable
que
hay
que
enseflar
a
los,
nifios las
nociones
fundamentales
en
la
lengua
que-
chua; pero
yo
creo que
una
de las
condiciones
o
una
de
las
consecuencias
de-
seables
de
este
tipo
de
ensefranza
es
que
el
quechua
pueda
preservarse
y
debe
preseryarse,
tal
como
ha
propuesto
muy bien el
Dr.
Valc6rcel. Pero
si
se
trata
realmente de que
el
idioma
espafiol
no
sea
para
esos
niios un
idioma
petma-
nentemente
extranjero,
entonces
tienen que
acudir en auxilio de
la
escuela
to-
das
las
tdcnicas
de
aculturaci6n,
toda una politica de difusi6n
cultural
que
no
puede
ser
ejecutada
sino
por
el
Estado.
Nosotros,
en
psicologia
hacemos
una distinci6n
muy
elemental
entre idioma
y
lenguaje;
el
idioma
es
una for-
ma del espiritu
objetivo
de
un
pueblo
y
el lenguaje
es
la
forma
que
ese
idioma
tiene en
cada
uno de los
seres
humanos que
hablan;
el
idioma
es
una
forma
social
y
el
lenguaje es
una
forma
de
expresi6n
individual.
Ahora bien,
pero
para
que
el
idioma
sea
realmente
una forma de cultura
nacional
es
preciso
que
a
la
escuela
acudan todas las estructuras de
la
cultura
de
lo
que,
si
uste-
des
quieren, llamamos
cultura
occidental;
es
preciso,
por
ejemplo, que
haya
en el medio de
habla
quechua
y
aymara los instrumentos de
la
tecnologia
mo-
derna
y
adem6s
la
necesidad
de
usailos;
es preciso
que
haya
representantes
de las
profesiones
m6s
importantes
y,
en
suma,
que
haya una
fusi6n cultu-
ral,
que
haya una unidad
cultural. En tanto
que
esta
circulaci6n
cultural
no
se
produzca,
es
nulo
el
esfuerzo
de
la
escuela
por
ensefrar
una
lengua extran-
jera,
es
decir
el
espafiol,
el
idioma oficial del
pais.
Sucederia,
la
verdad,
en
estas condiciones
lo
que
sucede
con
la
ensefranza
del idioma
ingl€s
en
la
edu-
caci6n secundaria.
ActuaLnente en
el
Per6
se gastan posiblemente unos
diez
millones
de
soles
al
afro
para
enseflar
ingl6s
en las
escuelas secundarias del
Per6,
y
con
el
resultado
de
los alumnos,
generalmente,
al
cabo
de
cinco
afros
de
ensefianza
o
al
cabo
de
cinco afios
de
aprendizaje,
despu6s
de
haber
per-
dido
tanto
tiempo
y
tanto
dincro,
no
saben
decir sino
"yes"
y,
posiblemente,




