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la
cultura, a
los
conceptos
tan
interesantes
que
se
han
vertido
ac6 se
afiada
la
necesidad
de
proveer
a
los
ni6os
campesinos
de los
elementos necesarios para
que
puedan
expresarse
en su
propia
lengua
primero
y
despu6s
en
la
Iengua na-
cional. Este procedimiento
va a
contribuir a
que
una
personalidad
plenamente
desarrollada pueda
asimilar
la
cultura
nacional
y
pueda comprender
el
senti-
do
de
la
nacionalidad.
,DR.
ARGUEDAS:
El
Dr.
John
Murra.
DR.
MURRA:
He
pedido
la
palabra antes
de
que
lo
hiciera
el
Dr.
Por-
tugal
Catacora
y
me pregunto
si
todavia
deberia
insistir,
pero,
posiblemente
lo
que
6l
dijo
y
lo dijo tanto
mejor
de
c6rno
yo
podria
decirlo, suscita
un
pro-
blema de
car6cter
un
poco
te6rico que
podriamos considerar.
Si
tenemos
en
cuenta que
esta
tltima y
tercera
sesi6n
de nuestra
mesa
redonda
iba a
ser
de-
dicada
a
la
pedagogia,
a
la
educaci6n, hemos
visto
que en las
fltimas
inter-
venciones
nos
hemos
alejado
del
tema,
y
hemos
ido
mucho
m6s
all6:
hemos
colocado
la
educaci6n
dentro del
marco m6s
amplio de
la
cultura del
pais
en
general.
Creo que
6se
es
su 6mbito
y
espero
que dentro de
6l continte
en
lo
que
queda de esta
sesi6n
y
por
los
meses
y
aflos
que
vengan,
cuando
se consi-
dere
es
posible
actuar
sobre
la
base
de
los conceptos
aqui
vertidos.
Recorda-
r5n
ustedes
que en
varios
momentos
de
las
discusiones
de
estos
tres
dias,
ha-
blamos
no
s6lo
de
alfabetizaci6n
y
de
castellanizaci6n
sino de
la
importancia
del
desarrollo
de los
idiomas vernaculares
con fines literarios,
como
lo
acaba
de decir
el
Dr.
Valc6rcel. Pero
hay otro
problema
tambi6n.
Se
referia
eI
Dr.
Cueto
a
la
integraci6n,
a
la
fusi6n que,
claro, a
la
larga
sabemos
que en
todo
el
mundo tales
fusiones
ocurren, como
est6
ocurriendo ahora mismo en
el
va-
lle
del
Mantaro. Pero
hay
un
aspecto
de
esta integraci6n
que
no
me
parece
que
ha
sido suficientemente
discutido
y
al
cual
me
he referido
muchas
veces,
al
hablar
en
varios
centros
universitarios
del
pais
y,
particularmente,
aI
char-
lar
con los
j6venes.
Se
ve
la
integraci6n,
se
ve
la
fusi6n como
un
proceso
esen-
cialmente
unilateral,
y
la
obra citada
por el
Dr.
Barrantes
y
que
creo
que
tan-
ta
importancia tiene
y
que no
se
ha
leido bastante en
el
pais,
la
obra
de
Gon-
zalo
Aguire
Beltr6n
sobre
la
experiencia
mexicana
es
un
libro
de enorme
im-
portancia, porque
indica
alli
Gonzalo
Aguirre,
c6mo,
en
muchas
situaciones.
esta
integraci6n
es verdaderamente
un
sincretismo,
una
sintesis
de varias cul-
turas,
y
si Io
permitimos, normalmente esto
ocurriria.
En
la
zota
andina,
ha-
ce m6s
de
300 afios,
un
hombre
andino
contemplaba
el
resultado
del
choque
de
las
dos
culturas
en
esta
zona
y
ofrecia,
en
m6s
de
700 p6ginas,
c6mo
veia
6l
lo
que
podia
ocurrir
de
tal
fusi6n,
no
unilateralmente, sino bilateralmente.
Ustedes
que
conocen
la
literatura
del
siglo
XVI,
saben
que
hablo de
Guam6n
Poma. Son dos
libros los
de Guam6n
Poma,
uno
contiene
la
descripci6n
del
logro del
hombre
antiguo;
el
segundo es
el del
buen
gobierno;
en
6l
se
ocupa
de
c6mo
se
haria un
buen
gobierno,
y
la
soluci6n que
presenta
es
obvia:
apro-




