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106

y

creo que 6sta

es cosa

que

no ha

sido

debidamente respetada

en

6poca an-

terior, en

la

politica

educativa

anterior,

y

lo

afirmd

diciendo

que

entre

las

disposiciones

del Ministerio

de Educaci6n,

cuando

trata

este

punto,

apenas

se

decia que

en los

primeros

afros de

la

escolaridad

se

les

podia

ensefrar,

tal

vez

co-

rtro

un

favor,

en su

propia

lengua.

Sabemos

que

la

integraci6n

de

su

concepci6n

del mundo

se

hace

a

trav6s de su

propia

lengua, como

acaba

de decirlo

el

Dr.

Barrantes;

entonces

todos

esos

son

puntos

bdsicos

que

se

tenian que

notar

y

tomar

en cuenta

y

seguramente

los

ha de

modificar

el

criterio politico

del

Estado

en

este

particuar.

No

tengo m6s

que ratificarme en

mi

concepto,

im-

preciso, porque

no

soy

pedagogo,

pero

1o

concebi

asi.

Despu€s

de

esta

re-

ferencia,

tengo

que volver

a

pedir

su

atenci6n

al

Director

del

Institr,rto

Lingiiistico de

Verano,

para referirle algo

anecd6tico:

yo

tuve

una

vez

el

arresto, digamos,

de dirigirme

aI

Magisterio de Huanta,

mi

provincia,

propo-

ni6ndoles

una

experiencia

de

alfabetizaci6n,

con

el

concurso

dc

los

maestrosi

6llos

no han

respondido;

yo

alegu6

mi

pequefra

preparaci6n,

podria decir

t€c-

nica,

porque

soy

profesor

de

quechua;

tengo alguna

experiencia

y

quise

rea-

lizar un

proyecto de alfabetizaci6n;

ensefrar

el

espaffol, pues

yo

quiero

creer

que

ya

s6

mi

idioma nativo,

y

podria

llevarlo

a

mis

comprovincianos que

s6-

lo

hablan

lengua

nativa.

Creo

que podria

obseryarse

el

largo

proceso

que

yo

he

seguido,

porque,

para decirlo

francamente,

he

aprendido

a

hablar

el

espa-

fiol

quiz6

hace poco,

pese

a

los

veinte o

treinta

afios

de

escolaridad

y

estudios

superiores.

Es

reahnente

una

cosa

dificil

llegar

a

dominar una

lengua extran-

jera

y

esto se debe

naturalmente

considerar

y

tomar en

cuenta.

No

me

voy

a apartar

mucho

del

asunto que quiero

decir;

dije

que

el

magisterio

del

lugar

no

respondi6 en

forma

alguna

a

la

propuesta que

yo

hice,

ni

el

pfblico;

por-

que

yo

propuse esto m6s

o

menos

en una

conferencia

pfblica

y

ninguna

res-

puesta

obtuve para

este

proyecto,

y

por

eso

me

desconcierta

que,

de

pronto,

puedan

haber

ido

campesinos,

como

dijo

ac6

el

Director

del Instituto

Lin-

gtistico

de

Verano, a proponer

que

se

les

alfabetice

en

su

propia

lengua;

es

al-

go que

a mi

me

desconcierta

en

estos

instantes,

porque

de

mi

propuesta

no

han

pasado

sino

unos pocos afios.

La

pregunta

seria

6sta:

qui€nes

fueron

los

que

pidieron

la

alf.abetizaci6n

en quechua;

el

sefi.or

Loos

dijo

que era

una

co-

misi6n

de

comunidades,

me

parece,

y

gue era para

alfabetizar

solamente

a

adultos

o

era

tambi6n

para que

se alfabetice

a

los

nifros

indigenas,

los

de

la

etapa de

la

escolaridad.

Yo

creo

ver

ahi

dos niveles que

se

debian diferen-

ciar,

si

fue para

la

alfabetizaci6n en

la

escuela,

o

s6lo

para

los

campesinos,

lo

que

tendria

quizd

una

motivaci6n distinta.

DR.

ARGTIEDAS:

Parece

que nos hubi6ramos apartado

del tema

cen-

tral

de

la

reuni6n de

esta noche,

pero

yo

creo que todas

estas

son circunstan-

cias

que

se relacionan

muy

directamente

con

el

tema de

la

educaci6n

en

la

poblaci6n monolingiie, de manera que

el

Dr.

Bamantes

estar6

atento

a la

dis-

cusi6n

lateral

que

se hace.

4Ud.

va a

contestar,

Dr.

Loos?