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y
creo que 6sta
es cosa
que
no ha
sido
debidamente respetada
en
6poca an-
terior, en
la
politica
educativa
anterior,
y
lo
afirmd
diciendo
que
entre
las
disposiciones
del Ministerio
de Educaci6n,
cuando
trata
este
punto,
apenas
se
decia que
en los
primeros
afros de
la
escolaridad
se
les
podia
ensefrar,
tal
vez
co-
rtro
un
favor,
en su
propia
lengua.
Sabemos
que
la
integraci6n
de
su
concepci6n
del mundo
se
hace
a
trav6s de su
propia
lengua, como
acaba
de decirlo
el
Dr.
Barrantes;
entonces
todos
esos
son
puntos
bdsicos
que
se
tenian que
notar
y
tomar
en cuenta
y
seguramente
los
ha de
modificar
el
criterio politico
del
Estado
en
este
particuar.
No
tengo m6s
que ratificarme en
mi
concepto,
im-
preciso, porque
no
soy
pedagogo,
pero
1o
concebi
asi.
Despu€s
de
esta
re-
ferencia,
tengo
que volver
a
pedir
su
atenci6n
al
Director
del
Institr,rto
Lingiiistico de
Verano,
para referirle algo
anecd6tico:
yo
tuve
una
vez
el
arresto, digamos,
de dirigirme
aI
Magisterio de Huanta,
mi
provincia,
propo-
ni6ndoles
una
experiencia
de
alfabetizaci6n,
con
el
concurso
dc
los
maestrosi
6llos
no han
respondido;
yo
alegu6
mi
pequefra
preparaci6n,
podria decir
t€c-
nica,
porque
soy
profesor
de
quechua;
tengo alguna
experiencia
y
quise
rea-
lizar un
proyecto de alfabetizaci6n;
ensefrar
el
espaffol, pues
yo
quiero
creer
que
ya
s6
mi
idioma nativo,
y
podria
llevarlo
a
mis
comprovincianos que
s6-
lo
hablan
lengua
nativa.
Creo
que podria
obseryarse
el
largo
proceso
que
yo
he
seguido,
porque,
para decirlo
francamente,
he
aprendido
a
hablar
el
espa-
fiol
quiz6
hace poco,
pese
a
los
veinte o
treinta
afios
de
escolaridad
y
estudios
superiores.
Es
reahnente
una
cosa
dificil
llegar
a
dominar una
lengua extran-
jera
y
esto se debe
naturalmente
considerar
y
tomar en
cuenta.
No
me
voy
a apartar
mucho
del
asunto que quiero
decir;
dije
que
el
magisterio
del
lugar
no
respondi6 en
forma
alguna
a
la
propuesta que
yo
hice,
ni
el
pfblico;
por-
que
yo
propuse esto m6s
o
menos
en una
conferencia
pfblica
y
ninguna
res-
puesta
obtuve para
este
proyecto,
y
por
eso
me
desconcierta
que,
de
pronto,
puedan
haber
ido
campesinos,
como
dijo
ac6
el
Director
del Instituto
Lin-
gtistico
de
Verano, a proponer
que
se
les
alfabetice
en
su
propia
lengua;
es
al-
go que
a mi
me
desconcierta
en
estos
instantes,
porque
de
mi
propuesta
no
han
pasado
sino
unos pocos afios.
La
pregunta
seria
6sta:
qui€nes
fueron
los
que
pidieron
la
alf.abetizaci6n
en quechua;
el
sefi.or
Loos
dijo
que era
una
co-
misi6n
de
comunidades,
me
parece,
y
gue era para
alfabetizar
solamente
a
adultos
o
era
tambi6n
para que
se alfabetice
a
los
nifros
indigenas,
los
de
la
etapa de
la
escolaridad.
Yo
creo
ver
ahi
dos niveles que
se
debian diferen-
ciar,
si
fue para
la
alfabetizaci6n en
la
escuela,
o
s6lo
para
los
campesinos,
lo
que
tendria
quizd
una
motivaci6n distinta.
DR.
ARGTIEDAS:
Parece
que nos hubi6ramos apartado
del tema
cen-
tral
de
la
reuni6n de
esta noche,
pero
yo
creo que todas
estas
son circunstan-
cias
que
se relacionan
muy
directamente
con
el
tema de
la
educaci6n
en
la
poblaci6n monolingiie, de manera que
el
Dr.
Bamantes
estar6
atento
a la
dis-
cusi6n
lateral
que
se hace.
4Ud.
va a
contestar,
Dr.
Loos?




