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proceso
por
querer
satisfacer
con
la
mayor
ortodoxia
lo
que las
disciplinas
aconsejan,
y
creo
que
esto
me
ha
servido
para que,
mientras hablaba
con
nuestros colegas,
fuera
madurando alguna
posibilidad
de
conciliaci6n
entre
un
planteamiento
heterodoxo,
como
el
expuesto
esta
noche,
y
un
plantea-
miento
m6s
ortodoxo
como
el
que
yo
trataria
de
comentar.
Estimulemos la
imaginaci6n
y
supongamos
que
en
un
momento
dado
del
futuro
se
pueda
pas€rr,
no
solamente
a
la
fase
de
experiencias,
sino
que
se
pueda
llegar
a
una
politica oficial
para
la
escuela
peruana,
en
la
que simultdneamente se
encare
el
problema
de los
nifros en
la
edad
escolar
y
de los adultos
analfabetos.
Yo
creo que
los
argumentos de
Ud.,
para
mi,
son casi
convincentes
cuando pien-
so en
el
caso
del
hombre
adulto
que
es analfabeto
y
que
necesita
encontrar
un
instrumento
h6bil
que
le
permita
resolver
su
problema social. Son
perfec-
tamente
coherentes
y
valiosos
en
este
caso.
Por
lo
mismo, creo que
podria
adoptarse
una
actitud
distinta para
el
nifio
en
edad
escolar.
Sabemos
tam-
bi6n
por
estudios
que, hasta los veinte
afros,
cualquier
persona puede aprender
no
solamente
una sino varias
lenguas
simult6neamente,
con
un
esfuerzo
rela-
tivamente
sencillo, casi como
un
juego.
Es
decir,
todavia
no
se
ha
cerrado
el
circulo
de
las
aperturas
para
admitir
nuevos sistemas
de h6bitos.
En
conse-
cuencia,
de ser asi,
;podria
usted convenir en que
no
seria
descabellado
ensa-
yar el
camino
que
yo
propuse
ayer,
o
sea
el
de
utilizar
una
alfabetizaci6n
extensiva,
digamos
del
quechua,
psra
podeilos
habilitar
no
s6lo en
un
uso
re-
ducido de
ciertas palabras
quechuas
que
sirvan de puente
para
llegar
al
es-
paflol,
sioo que
sirvan para
entregarles
a
ellos
la
habilidad de escribir
la
len-
gua
que
los
va
a
acompafrar
por
el
resto
de su
vida?
Y
te6ricamente,
debe
llegar
un
momento
en que
los
analfabetos
adultos
desaparezcan
y
que
estos
analfabetos
pequefros
que llegan
a
ser
adultos puedan hacer
un
uso igualmen-
te
libre tanto
de
la
lengua hisp6nica
como
de
la
lengua
de
la
cultura
que-
chua... ;Le
parece
que tiene
sentido
lo
dicho?
DR.
NUNEZ
DEL
PRADO:
Dr.
Escobar,
dentro
del
terreno
te6rico
la
concepci6n
de
la
idea me
parece
bella. Pero
dentro
del
terreno
pr6ctico
pienso
yo
que
tenemos
que
enfrentar
otra
montafia:
la
del
sistema
social
operante
a
1o
largo
y
a
lo
ancho
del
pais.
Un
sistema
en
el
cual, en
verdad,
hay
ese
sentido
de
menosprecio
del
que
se
hablaba ayer, sentido que
se
ha
hecho
no
solamente
m6s
o
menos consciente
en
los
grupos que ocupan
los
estratos m6s altos,
sino
en
los
propios grupos indigenas
que
serian
los
prime-
ros
en oponerse
a
que
se
les
ensefre
en
su
propia
lengua.
Vale
decir que de lle-
var
adelante esta
forma
tendriamos, previamente,
que realizar
una labor
ti-
t6nica, una tarea
romana
para
conseguir
que cinco
o
seis
millones
de
campe-
sinos
cambien de
actitud
frente
a
este
problema,
cosa
que
me
parece bastante
dificil
de
realizar en
el
momento.
DR.
ESCOBAR: Es
dificil,
ciertamente.
Pero usted recordard
el
esp,e-




