86
las
cosas
que
est6n haciendo
en
Cuyochico.
Pero
en
cuanto
al
nivel
escolar
mismo
no
puedo decirle
si
es
fruto
de
esta
trayectoria
seguida
o
es
fruto
del
ambiente
total
de
la
comunidad.
DR.
PORTUGAL CATACORA:
Yo
quisiera
pensar
que es
fruto
de
que
se
les
habl6
en
su
propia
lengua.
Ahora
terminariamos con
otra
pregunta:
Cno
cree
usted,
doctor
Ndffez
del
Prado,
que eI
proceder
de
esta manera
con
los niflos
crearia
una
nueva
actitud
en
los
campesinos,
porque ellos
no
saben
el
valor
de su
lengua,
el
valor
de su expresi6n?
2Y
puedo pensa!
que
a
eso
se
debe
que
ellos prefieran
que los
niffos
aprendan solamente
a
escribir
en
castellano?
Pero
si
procedemos
en
la
forma
que
Ud.
ha
procedido,
segura-
mnte
creariamos
una
nueva
actitud
en los
nifio's
campesinos
y
seguramente
quedaria
una puerta abierta para
que,
qui6n
sabe,
dllos puedan
estructurar y
perfeccionar
los
procedimientos
de
su
propia
lengua hasta
llegar
a
niveles
su-
periores. Bueno,
esta
es
una
interrogante,
desde
luego,
es
una incognita,
una
idea,
pero qui6n
sabe
si
podria
ocurrir.
DR. NUNEZ
DEL
PRADO:
Bueno: el
que ellos
no
saben
el
valor
de
su
propia
lengua est6 m6s
bien
balanceado,
porque ellos
saben
que
el
uso
de
su
lengua
los
limita.
Entonces, realmente,
la
actitud
de
ellos
no
proviene
de
haber
entendido
o
de
no
haber
entendido
que
su
lengua tiene
el
valor
que
tiene,
sino de
haber entendido
que
su
lengua
no
est6
en
condiciones
de
ser
utilizada para los fines
que ellos
persiguen.
DR.
PORTUGAL CATACORA:
Creo que
tiene usted
raz6n,
Dr.
N6-
fiez
del
Prado. Pero
si
escribieran ellos solamente
con
signos
fon6ticos
de
ha-
bla
castellana
y
si
llegaran
a
expresar estados
de
conciencia, conceptos
e
in-
cluso
traducir
eclosiones emocionales
en
lenguaje, como ocurre
en
ambas
len-
guas, seguramente
ellos
sentirian
el
deseo
de
perfeccionar
su
lengua.
Yo
creo
que puede
ocurrir
esto,
Dr.
Nffrez del
Prado.
DR. NUNEZ
DEL
PRADO: Bueno:
yo
creo
que ellos pueden
expre-
sarse
como
se expresan,
con
fluidez
y
con
bastante
fiierza en su propio idio-
ma.
Ahora
lo
que f.altaria seria
hacerles
la
conciencia
del valor
inestimable
que
tiene
expresarse
en su
prop_ia
lengua
y
6sa es,
justamente,
una
de las
difi-
cultades que
tenemos,
porque
la
cosa
no
parte
solamente
de
ellos
sino
parte
tambi6n de los otros
grupos.
DR.
ESCOBAR:
Yo
ruego
que se
me
disculpe
por
ser
tan
insistente
en algunos
puntos.
Pero creo que son
muy
escasas
las
oportunidades que te-
nemos
para
tocar
estos
puntos
y,
mucho
mds
dificil,
por el
hecho de
que el
Dr.
N(fiez
est6
en
el
Cuzco
y
yo
estoy
en
Lima.
En
vista
de que
el
Dr.
Ndflez
del Prado no ha
mostrado ningGn entusiasmo
por
una conciliaci6n
metodol6-




