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previos
de
castellanizaci6n,
pero
estos
ciclos resultaron
inoperantes
o
defi-
cientes
porque
no
habia
un
recurso
para
memorizar las palabras
ni
para
poder
recordarlas
ni
menos
poder reproducirlas. Entonces
al
poner
en
manos
de
los
que aprenden
el
recurso
de reproducir los
sonidos
por medio
de
las
grafias
se
est6
facilitando tambi6n su
transferencia
al
castellano.
DR.
ESCOBAR:
Evidentemente
que
el tratar
de
conseguir
un
alfabe-
to,
y
en
lo
posible
un
alfabeto
general, es
una
ventaja, pero
si
la
premisa
que
usted est6 usando
en su
trabajo
fuera
una
premisa
permanente,
no
circuns-
tanciada
a
las
exigencias precisas
del
experimento. Imaginese usted
el
proble-
ma en
la
selva
del
Per6,
donde
se
ha
trabajado en
una
serie
de
grupos
lin-
giiisticos
y
donde,
sin
embargo,
no
se
ha
encontrado como
punto capital
de
dificultad
este
del
alfabeto porque
sabemos
que
toda
lengua
puede
ser prime-
ro
fon6ticamente
transcrita
y
que,
el
problema
de que
es
a,
o
es
x
o
es
j
lo
que
queremos
significar en
determinado
caso, es
un
problema
de
convenci6n.
En
segundo
lugar, queria
referime que
tambi6n para el
quechua, hace algunos
afros,
hay un
informe
del
SECPANE
al
respecto. Se
realiz6
en
Sicuani
una
experiencia
en
la
que
particip6
el
Profesor
Pike
y
la
experiencia
fue
abando-
nada
y
es
monstruoso
lo
que dice
el.
inforrne
del
SECPANE. Dice
que
la
ex-
periencia
pese
a
ser
perfecta,
coherente
y
responder
a
todas Ias
exigencias,
tu-
vo
que ser
abandonada
por
aquel
aspecto
que
ya
habiamos tocado,
y
que
no
ignoro,
y
en eI que
puse
6nfasis
ayer, que
fue
la
reacci6n
negativa de
la
co-
munidad.
Pero
yo
insisto
en
que en
todo
ese
ensayo concreto se descuid6
todo
el
aspecto
antropol6gico
y
se descuid6
la
interrelaci6n
entre
maestro
y
escue-
la
y
la
nueva
actitud
y
la
actitud
vigente.
E
incluso
hay
en
el
manual
de
ejercicios de
Pike,
un
alfabeto fon€mico,
pr6ctico para
el
quechua.
Asi, una
p
simpleesuna p
y
una
paspirada esuna
pcon
una
h
y
una
p
glotalizada
pue-
de
ser
una
p
con
un
signo
arriba.
Ese
no
es
el
problema
fundamental;
el
pro-
blema fundamental
es
que
el
quechua
del
Cuzco tiene oclusivas simples,
aspi-
radas
y
glotalizadas.
Y
eso
no
desaparece
asi
se
escoja
un
grupo simplq de
pa-
labras aun cuando
sea
en
ese
momento
un
procedimiento
(til
para
aligerar un
problema
diddctico, pero
como
los
problemas
que
est6n
implicados
al
discu-
tir
este
tema
son mucho m6s
amplios
que
la
exigencia
inmediata de habilitar
al
hombre
para
que
vote o para
que
se
comunique con
la
oficina,
siendo
esto
importante,
es
reducir
a
un
fen6meno demasiado concreto
y
demasiado
cir-
cunstancial
todo
el
complejo
que
est6
implicado en
el
aprendizaje
del
caste-
llano
por
parte
de
los
quechua-hablantes
y
en
el
hecho
de que
ello.s
seguir6n
hablando
quechua.
Lingi.iisticamente
van
a
ser bilingiies,
van
a tener
la
capa-
cidad
de
utilizar
dos
sistemas
distintos.
Y
si
fuese
real que
al
pasar
de
un
alfabeto
que
transcribiera
integramente
el
sistema
fonol6gico
del
quechua
a
un
sistema
que
transcriba el
sistema
fonol6gico
del
espafiol,
se
va a
produ-
cir
una
fractura,
tal
riesgo
no
desaparece
por trabajar
con unas cuantas pala-
bras,
1rcrque
el
sistema
lo
tienen
Cllos,
los
hablantes,
1o
tienen adentro,
y
el




