Background Image
Previous Page  85 / 146 Next Page
Information
Show Menu
Previous Page 85 / 146 Next Page
Page Background

88

previos

de

castellanizaci6n,

pero

estos

ciclos resultaron

inoperantes

o

defi-

cientes

porque

no

habia

un

recurso

para

memorizar las palabras

ni

para

poder

recordarlas

ni

menos

poder reproducirlas. Entonces

al

poner

en

manos

de

los

que aprenden

el

recurso

de reproducir los

sonidos

por medio

de

las

grafias

se

est6

facilitando tambi6n su

transferencia

al

castellano.

DR.

ESCOBAR:

Evidentemente

que

el tratar

de

conseguir

un

alfabe-

to,

y

en

lo

posible

un

alfabeto

general, es

una

ventaja, pero

si

la

premisa

que

usted est6 usando

en su

trabajo

fuera

una

premisa

permanente,

no

circuns-

tanciada

a

las

exigencias precisas

del

experimento. Imaginese usted

el

proble-

ma en

la

selva

del

Per6,

donde

se

ha

trabajado en

una

serie

de

grupos

lin-

giiisticos

y

donde,

sin

embargo,

no

se

ha

encontrado como

punto capital

de

dificultad

este

del

alfabeto porque

sabemos

que

toda

lengua

puede

ser prime-

ro

fon6ticamente

transcrita

y

que,

el

problema

de que

es

a,

o

es

x

o

es

j

lo

que

queremos

significar en

determinado

caso, es

un

problema

de

convenci6n.

En

segundo

lugar, queria

referime que

tambi6n para el

quechua, hace algunos

afros,

hay un

informe

del

SECPANE

al

respecto. Se

realiz6

en

Sicuani

una

experiencia

en

la

que

particip6

el

Profesor

Pike

y

la

experiencia

fue

abando-

nada

y

es

monstruoso

lo

que dice

el.

inforrne

del

SECPANE. Dice

que

la

ex-

periencia

pese

a

ser

perfecta,

coherente

y

responder

a

todas Ias

exigencias,

tu-

vo

que ser

abandonada

por

aquel

aspecto

que

ya

habiamos tocado,

y

que

no

ignoro,

y

en eI que

puse

6nfasis

ayer, que

fue

la

reacci6n

negativa de

la

co-

munidad.

Pero

yo

insisto

en

que en

todo

ese

ensayo concreto se descuid6

todo

el

aspecto

antropol6gico

y

se descuid6

la

interrelaci6n

entre

maestro

y

escue-

la

y

la

nueva

actitud

y

la

actitud

vigente.

E

incluso

hay

en

el

manual

de

ejercicios de

Pike,

un

alfabeto fon€mico,

pr6ctico para

el

quechua.

Asi, una

p

simpleesuna p

y

una

paspirada esuna

pcon

una

h

y

una

p

glotalizada

pue-

de

ser

una

p

con

un

signo

arriba.

Ese

no

es

el

problema

fundamental;

el

pro-

blema fundamental

es

que

el

quechua

del

Cuzco tiene oclusivas simples,

aspi-

radas

y

glotalizadas.

Y

eso

no

desaparece

asi

se

escoja

un

grupo simplq de

pa-

labras aun cuando

sea

en

ese

momento

un

procedimiento

(til

para

aligerar un

problema

diddctico, pero

como

los

problemas

que

est6n

implicados

al

discu-

tir

este

tema

son mucho m6s

amplios

que

la

exigencia

inmediata de habilitar

al

hombre

para

que

vote o para

que

se

comunique con

la

oficina,

siendo

esto

importante,

es

reducir

a

un

fen6meno demasiado concreto

y

demasiado

cir-

cunstancial

todo

el

complejo

que

est6

implicado en

el

aprendizaje

del

caste-

llano

por

parte

de

los

quechua-hablantes

y

en

el

hecho

de que

ello.s

seguir6n

hablando

quechua.

Lingi.iisticamente

van

a

ser bilingiies,

van

a tener

la

capa-

cidad

de

utilizar

dos

sistemas

distintos.

Y

si

fuese

real que

al

pasar

de

un

alfabeto

que

transcribiera

integramente

el

sistema

fonol6gico

del

quechua

a

un

sistema

que

transcriba el

sistema

fonol6gico

del

espafiol,

se

va a

produ-

cir

una

fractura,

tal

riesgo

no

desaparece

por trabajar

con unas cuantas pala-

bras,

1rcrque

el

sistema

lo

tienen

Cllos,

los

hablantes,

1o

tienen adentro,

y

el