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sitoria.
No
hemos pensado
en
dar
la
instrucci6n
posterior de
un
modo
conti-
nuo en
la
lengua sino tlnicamente
utilizar la
lengua como
un
puente
hacia
el
castellano.
DR.
PORTUGAL CATACORA:
Dr.
N6fiez
del
Prado,
quisiera
hacer-
le
una pregunta.
Usted que ha trabajado
con
nifios,
;ha
visto
de
cerca
en
el
curso del aprendizaje
c6mo reaccionaban
los
nifros?
Porque ayer
menciond una
experiencia
e
indiquf
que
no
era
lo
mismo
una
escuela
donde
se
trataba
a
los
nifios
en lengua
nativa
y
otra
escuela
donde
se
trataba
a
los nifros
en
lengua
castellana.
En
la
primera habia
una
feacci6n
espontanea
de alegria,
de
cdn-
tento,
como si
se
estuvieran descubriendo
a
si
mismos' Es
una
cosa
inusitada' En
la
otra
escuela
los
niflos
permanecian
sentados,
tranquilos,
callados,
mudos;
no podian hablar
con
facilidad,
en castellano
desde
luego.
Y
quisiera pregun-
tafle
c6mo era
la
reacci6n
de
los
nifros,
para
hacerle
luego
otra
pregunta'
DR. NUNEZ
DEJL
PRADO:
Bueno:
la
reacci6n de
los
niios'
en prin-
cipio,
es
aquella
a
la
que usted
se
ha
referido, puesto que inicialmente
se
usa
su propia
lengua. Posteriormente,
la
reacci6n
de los
nifros sigue siendo favo-
rable
porque
hay
algo
que
no
se
ha dicho:
y
es
que en
el
nivel
escolar,
1rcr
ejemplo, nosotfos
tenemos
Ia
ensefianza,
primero en
quechua
(en
la
primera
etapa);
luego, progresivamente,
vamos hacia
una
ensefranza,
podemos
decir,
combinada
y,
en
el
dltimo
afro
(el
tercer afro)
la
ensefranza
es
totalmente
en
castellano.
Con
bastante satisfacci6n hemos constatado
esto
nosotros,
siendo
la
profesora de
habla
exclusivamente
castellana (porque
la
profesora
de
ter-
cer
afio
que
tenemos
no habla
quechua). Entonces
ella
impartia
sus clases
en
castellano,
pero
ya
los
niios
hasta
llegar aI
tercer
afro
habian
conseguido cier-
to
dominio,
un
dominio
bastante ventajoso
del
castellano
y
6llos
no
han
su-
frido
ning6n trauma
en
toda
esta
trayectoria
que
han
seguido.
DR.
PORTUGAL CATACORA: Otra
pregunta,
doctor.
En
la
escuela,
a
la
cual
he
hecho menci6n,
los nifios,
despu6s
de haber estado en esta
escue-
la
sentlan
un
orgullo extraordinario.
Lo
manifestaban
cuando
conversaban
fuera de
la
escuela,
en
otros
ambientes.
"Yo
me
he
educado
en
tal
escuela",
decian.
"Yo
me
he
educado
en
Ojerani,
alli
he
aprendido
a
leer
y
escribif".
Y
podian
illos
escribir en aymara
y
en castellano.
.
.
Yo
no
sE
qud
ha ocurri-
do
en
la
experiencia
que usted
ha
realizado'
DR. NUNEZ
DE,L
PRADO:
Bueno:
en
torno a
esto
puedo decirle
que,
realmente,
gna
apreciaci6n
a
nivel
escolar
no ha
sido posible
realizar,
porque
el
sentido
6se
de
orgullo
acerca
de
la
comunidad
y
del
grupo
al
que
pertene-
cen
se
ha
tratado
de
introducir
m5s
bien a
nivel cultural.
Nosotros
hemos con-
seguido
casos
bastante pat6ticos, anecd6ticos
inclusive,
de
la
eclosi6n 6sa
de
orgullo que los
campesinos
de
Cuyochico
tienen
pof
sef
de
Cuyochico
y
por




