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otro
que
viene
est6 en
el
espaffol
.
O
sea
que
si el problema existiera,
realmen-
te el
problema
no
desapareceria,
subsistiria.
Por
eso
creo que
la
posici6n
que
usted
ha
elegido
para
los fines que usted
se
propuso
es
v6lida,
pero
es
v6lida
pof
consideraciones
que
surgen
de
la
natutaleza
del
fin
inmediato
y
de
la
circunstancia
especial
en que
se
encuadra
el
fen6meno.
Pero que
no
es pasible
de
una
generalizaci6n
al
nivel
de una politica
educativa
lingiiistica
peruana
porque en
ese
nivel,
lo
que
en
este
pequeflo
y
concreto
es
ventaja' en
el
otro
seria
desventaja. Ahora
yo
quiero
terminar.
Esta
es
mi
(ltima
intervenci6n,
sefror
Presidente,
y
yo
quiero
terminar
expresando
en forma
suficientemente
clara, para que
no
quede
duda de ello,
la
satisfacci6n
que me
ha
producido
poder
participar
de esta reuni6n, poder
escuchar
al Dr.
Ndfrez
del
Prado,
po-
der
enterarme
m{s
en detalle
de su trabajo,
y
el
alto
aprecio
intelectual
y
la
admiraci6n
que
su
persona
y
su
obra me
merecen.
DR.
NUNEZ
DE,L
PRADO:
Muchisimas
gracias,
Dr.
Escobar.
Voy
a
feferirme
a
uno
de
los
puntos
fundamentales
que
ha
manifestado
usted.
En
vefdad,
la
experiencia
que
se
est6 haciendo
no
es
sino
un
resultado
de
la
ne-
cesidad
que
hay
a
nivel
nacional;
y
el
m€todo
que
se
ha
empleado,
l6gica-
mente,
no ha
sido urgido
por
la
experiencia
sino que
la
experiencia
ha
sido
urgida
por el
sistema
total, por
la
necesidad
que
se
ha
visto
no
solamente
en
el
Per(
sino en los
otros
grupos
un
poco alejados
del
PerG
que tienen
la
mis-
ma
circunstancia
que confrontar. Es decir,
la
necesidad
de integrarlos
dentro
de
la
vida
funcional,
total
y
activa del
pais.
Bien: mi
punto
de vista,
esen-
cialmente,
para tomar
este
camino,
es
la
idea
de
ayudar
al
hombre.
Por
enci-
ma
aun,
quiz6, de
mi
pasi6n personal
por
guardar,
conservar
y
defender todo
el
bagaje que pueda
aportar
alguna,
o
varias
o
todas
las
formas tradicionales
de
la
cultura
peruana;
como
digo,
lo
fundamental que he tomado en
cuenta
es
la
necesidad impostergable
de
hacer
que
un
sector
mayoritario
del
pais
pueda tener
una participaci6n
m6s
activa
en
la
vida del
mismo.
Nada
m6s.
DR. ARGUEDAS:
Yo
creo que eI problema
ha
quedado bastante
bien
esclarecido
en cuanto
a la
teoria
con
la
que
ha
trabajado
el
Dr.
Ndfrez
del
Prado
y
la que
han
expuesto
aqui,
principalmente,
el Dr.
Escobar
y
el
Dr.
Murra.
Y
esta
diferencia
se
ha
expresado
en
forma
muy
elocuente,
y,
di-
ria
algo
sentimental,
por
el
Dr.
Murra,
al
considerar
un
hecho
en
apariencia
contradictorio
en N6frez
del
Prado, quien,
muy
pat€ticamente
tambi€n,
acaba
de
expresar
que
6l sacrifica su convicci6n
acerca de
la
cultura
de los
hablantes
monolingiies
quechua
y
aymara. Cuando
no
es
tomada en cuenta
toda
su
am-
plitud
y
todo
su
desarrollo.
El
nos
ha
confesado
que
ha
renunciado
a
esas
convicciones,
lo
que
quiere
decir que en
el
fondo,
te6ricamente,
6l
est6
de
acuerdo
con
la
exposici6n
del
Dr.
Escobar porque Oscar
dijo
que
eran
bellos
esos
proyectos.
Y
se
refiri6
a
c6mo
no
son realizables
por
el
momento;
entre
otras
cosas,
y
como prueba
de que
no
son realizables, se
refiri6
a
la
presi6n




