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hizo
menci6n,
las
que
61,
participante de
un
proyecto de
integraciSn
del
abo-
rigen,
se
ha
visto
en
la
obligaci6n
de
acometer
este
proyecto
que nos
ha
pre-
sentado,
con
tanto
6xito
y
€l
dice que
ha
observado,
o
los t€cnicos
del
proyec-
to
observan,
que los aborigenes
actualmente
no
tienen
acceso
a
las
oficinas
pdblicas, etc.,
y
hasta
se
sienten disminuidos de
ser
poseedores
de
ese
idioma,
todo
eso se
ha
constatado efectivamente.
Pero
yo
creo que
ello
se
ha producido
por la politica
del Estado
peruano que
nunca atendi6
este
problema, hasta
este
momento.
Entonces,
claro,
la
poblaci6n,
la
mitad
de
la
poblaci6n
peruana,
se
ha sentido
siempre
aislada
y
hasta
tuvo
que
consentir,
mal
de
su grado,
que
debia
encontrarse
en esta situaci6n
desventajosa
y,
para
reponerse
de
eso, ha-
bia
que
tomar
una
actitud: o
ir
a la
nueva lengua
o
quedarse
con
Ia
suya.
Entonces,
por
cuesti6n
vital,
tiene que
ir
a la
otra,
pero con
un alto
renun-
ciamiento
y
con
graves
problemas
personales
de
expresi6n
y
con
graves con-
secuencias
adn para las
cosas
pedag6gicas
de
la
ensefranza
del mismo
espafiol
en
el pais.
Porquq
una
cosa
que
no ha
reconocido nunca
el
gobierno
peruano
es 6sta
de
la
realidad
lingiiistica
que
se
habl6
el otro dia;
la
realidad
lin-
giiistica
nacional
es
de
un
verdadero
bilingiiismo
que
no
se
ha
querido
recono-
cer.
Yo
creo
que
es
una
constante
de
bilingiiismo
la
que
por un
tiempo ha
de
dominar
a(n
el
pais;
estos
mismos campesinos
a
los
que
van a
alfabetizar
han
de ser
bilingiies
y
no
creo
que, como dice
el
profesor
cuzquefro,.sea
un
peligro
la
castellanizaci6n.
Naturalmente,
ni
es
un
peligro que
el
quechua,
despu€s
de
aprender
el
castellano,
vaya
a
olvidar su lengua;6sta
quedar6
como
una
lengua
familiar
o
como
una
lengua
particular, una
lengua
propia, una
len-
gua
regional,
lo
que sea. Pero
la
misma que
no va
desaparecer
nunca.
LJn
ca-
so personal:
el
mio,
por ejemplo.
Yo
soy de
ascendencia
lingtiistica
quechua,
he aprendido
primero
el
quechua,
mi
lengua
materna
es
el
quechua;
despu6s,
he
aprendido
por
escolaridad
el
espafiol
y
yo
nunca puedo renunciar
a
mi
idioma
materno
y
si
he llegado
a
aprender
el
espaflol
es
precisamente
para
es-
tudiar
y
para
cultivar
mi
lengua
materna.
Yo
creo
que
ese
camino
lo
toma-
r6n
muchos
y
si
es
una
gran
parte
de
la
poblaci6n peruana
la
que
est6
en
este
proceso,
no hay
peligro
para el
quechua.
Dejar6
de
ser
peligroso
para
el
espa-
fiol
porque, claro, en
la
forma
como
est6,
como
dije,
afecta
a
la
cuesti6n
pe-
dag6gica
de
la
ensefianza
del
espafiol,
pero cuando
se
le cultiva
en
forma
t6c-
nica,
el
quechua-hablante puede
entrar
inclusive
a
aprender
muy bien
el
es-
pafrol. Tiene
muchas
consecuencias,
pero
yo
quiero
terminar
diciendo que todo
ese
temor
se puede
salvar.
El
otro
aspecto:
que dpor qu6 era
diflcil
esperar
que
haya difusi6n
literaria
y
publicitaria
en quechua?
Bueno:
todo
eso
es
nada
m6s que
por la
culpa
del Estado
que
no
conoce
ni
reconoci6 esta
realidad
lin-
giiistica que
es grande
y
eu€,
por
lo
mismo,
necesita
ser
resuelta
en
debida
forma.
Un
pais que
estd consciente
de
esa
situaci6n, creo que abordard
en
forma cumplida
este aspecto nacional.
DR.
NUNEZ
DEL
PRADO:
Quiero aclarar
al
Dr.
Meneses
que




