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DR.
NUNEZ
DE,L
PRADO:
Bueno;
evidentemente,
mientras
no
se
cuente
con un.sistema de escritura que
permita
escribir en
quechua,
ellos ten-
dr6n
que
estai limitados
aI
escribir
en
quechua
'
Pero
si
ellos
han tomado
el
sistema
de escritura
castellana
y
al
hacer
un
poema
han de
transferir
las
ideas
quechuas
al
castellano,
6se
ya no
es
un
problema mucho m6s
amplio
que
creo
que
en
este
momento
no
podria
yo
adelantar
nada;
sin
embargo, pienso
que
en
un
poema
tambi6n
lo
significativo
es
!a
concepci6n
a la
que puede adap'
tarse
la
forma,
pongamos
por
caso
una sola
expresi6n:
Qoyllutiti, el
nombre
de
un
santuario,
es
decir
nieve
de
estrellas.
Por si,
la
frase
aun traducida
al
castellano,
no
ha
perdido
la
fuerza
de
su
expresi6n
y
creo que llegando
a
te-
nerse
un
buen dominio
del
castellano pueden
tambi6n
verterse
las
formas
de
expresi6n m6s hermosas
del
quechua
en
el
castellano, cosa
igual a
la
que
ocu-
rre
al
traducirse los
poemas
de alguna
persona
de habla
inglesa
al
castellano
'
Es cierto
que
en
muchos
casos
pueden
perder gran parte
de
su fluidez,
pero
creo
que
este
no
es
un
inconveniente insalvable.
DR. MENESES:
Yo
voy a
intervenir
en
este
debate porque
se
ha
pre-
sentado
un
planteamiento completo sobre
la
alfabetizaci6n.
Es
verdad
que
no
se
habian
hecho
proyectos
grandes
ni
bien
fundamentados antes,
aunque
el
Ministerio
de Educaci6n, me
parece,
hizo
alguna
cosa
asi, en
forma no
con-
cluida, con
un
grupo
de los
lingi.ilstas americanos,
con
el
idioma
quechua.
Pero me
parece
que
no
ha
continuado
y
que luego
se
ha
retrocedido
y
aban-
donado este procedimiento
de
ensefrar
en
su
lengua
a
los
quechuas. Cierta-
mente
6ste es
un
experimento nuevo
que
yo
sepa
y
como
yo
tambi6n
estuve
haciendo algunos
ensayos,
o
pretendi
hacer,
ne
ha
interesado
vivamente
esta
cuesti6n
y
yo,
por
ejemplo,
en el
caso
concreto, era
partidario
de
la
forma
de
escritura
a
la
espafiola.
Yo
pretendi
ser seguidor
de una
escuela
tradiciona-
lista
en
la
escritura
y
me
agrada
que
e.
profesor
cuzquefro
haya
deslindado
esta
cosa,
porque
acaba
de
decir que en realidad
en su
planteamiento
y
en
su proyecto
no importa
mucho
el
ststema
de
escritura
-creo
que
dijo
asi-
bueno,
me contestar6
el
profesor. Pero
yo
creo
advertir
que esto m6s
o
menos
atempera
la
gran
discusi6n
que hubo efi
torno a
los problemas alfab€ticos
pre-
cisamente.
Claro,
mal
preparados nosotros
los
quechuistas,
sin
grandes cono-
cimientos
lingiiisticos,
podiamos
derivar
m6s
bien
al
aspecto pedag6gico
y
un
poco
al
sectarismo dialectal
.
Yo
creo que
toda
esa
etapa
se
ha
de
salvar
y
se
va
salvando.
La
experiencia que
llev6
a
cabo, diciendo
que
es cosa
un
poco
adjetiva
esto
del
sistema alfabdtico,
es
porque
yo
creo que cada
dialecto
debe
tener
y
tiene su
propio
sistema
fon€tico
y, Ircr
lo tanto,
puede
tener su
sistema
alfab6tico.
Entonces esto
ya diluye
rur
poco
esa
cosa
tan
desesperada
en
la
cual
nos hall6bamos
los
quechuistas
y
no
podiamos
llegar
a un
acuerdo
y
era por
desconocimiento
del
problema
lingiiistico
y
que conlleva esto
de
la
alfabeti-
zaci6n. Este
es
un
aspecto
positivo que
creo reconocer
en
la
exposici6n
del
Profesor.
Otra
cosa
que quiero
mencionar es
que
esas
premisas
a
las
cuales




