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'7L

puede esperar

que

haya una politica

general

a

este resp€cto'

Pero

a

mi

me

parece,

por otra

parte, que

la

integraci6n de que

se

ha

hablado

y

a

la

que

yo

me

referir6 mafiana;

no

significa en manefa alguna

el sacriricio

cultural

de

un

grupo,

por

pequeflo

que

sea,

a

otro por

grande e

importante

que

se

considere.

afroo

bi.n,

"or1ro

lo

ha dicho

ya el

Dr.

Escobar,

seguramente

el

idioma

es

el

elemento

cultural

m6s

destacado,

m6s

rico

y

mAs

representativo; en

este

caso,

sacrificar

un

idioma

es

casi

sacrificar

una cultura

y

es

tambi6n sacrificar

un

pueblo.

El

pueblo que naturalmentq

tiene una historia

y

una cultura

se

iden-

tifica

con

esa

cultura,

entonces

no

se

podria

en

manefa alguna

postergar o'

aun

m6s,

eliminar

aquello que

es

permanente

por

cuestiones

un tanto

circuns-

tanciales.

Reconozco

que

es

de

la

mayor importancia

eI

hecho

de que

aque-

llos

que est6n

postergados,

y

en

buena cuenta

segregados,

que

viven

al

mar-

gen

de

la

historia

y

de

la

vida

nacionales,

adquieran los

instrumentos

nece-

sarios

para

que

esa

situaci6n

injusta

termine

a

breve

plazo

y

ellos puedan

ele-

varse

al

nivel

en que

se

encuentra

un

conjunto

de personas

que realmente

po-

drian

ser

consideradas

como privilegiadas.

Estoy

absolutamente

de

acuerdo

y

me

parece

que

esa

obra, repito,

es

muy

digna de

elogio,

pero

esto tambi6n

nos

llevaria a

considerar que tiene que haber

la

m6s grande vinculaci6n,

y

de

hecho existe,

entre

la

educaci6n

y

la

politica.

La

educaci6n depende

de

la

po-

litica,

literalmente, pero

la

politica

no

puede

hacer

casi

nada,

y

quitaria

el

casi,

de

provecho,

sin

la

educaci6n.

Es una

relaci6n

innegable

que

podria

demostrarse Con razgnes Sumamente

ConvinCentes;

por

consiguiente,

en

reali-

dad

nosotros

extendemos

la

mirada

para

abarcar

a

la

comunidad nacional

a

la

que

pertenecemos.

Y,

por

supuesto, consider6ndola

no

s61o

en

el

momento

actual,

sino en

el

pasado

y

en

el futuro,

nosotros

tendriamos que

llegaf

a

re-

conocer

que

es

de suma utgencia que

quienes se

encuentran

en

el

gobierno y,

ahora

me

parece

que

hay

mayores probabilidades que

nunca

pafa

que

esto

ocurra,

se

preocupen

porque

esos

grupos de

campesinos,

que ahora

est6n apar-

tados dg

|a

vida

nacional, se incorPofen

sin

renunciar

en

absoluto

a

aquello

que les

es

constitutivo

y

representativo

y

que

es,

en

buena cuenta'

su

cul-

tura.

Desde este

punto

de

vista

a

mi

me

parece,

sin

ser

absolutor

lingiiista

ni

antrop6logo,

a

mi

me

parece,

repito,

que

habria

que

realizar los

mayores

es-

fUerzos

para

que

esas

agrupaciones

humanas

ahonden

en

si

mismas,

para

que

euiquezcan aquello que

les pertenece

y

les pertenece

en

una forma

irrenuncia-

ble, que

es

precisamente

su

cultura

_y,

en

ella,,

su lengua,

vuelvo a

decirlo.

Pa-

ra

que

asf,

con

ese

contenido

cultural,

cofr

esa

riqueza que en

buena

cuenta

tiene mucho que hacer con

su espiritu,

se

incorporen en

condiciones

de igual-

dad

y

llevando

adem6s esa

riqueza

cultural

y

ese

espiritu

a

la

comunidad

a

la

que

necesariamente pertenecen

en

una

forma

u

otra.

Desde este

punto

de

vista

creo

yo,

que

la

unidad que todos

aspiramos,

es

una unidad

que como

en

todos

los

casos

tiene

que conciliarse

con

la

variedad.

Esto

lo

vemos

en

cual-

quier

caso,

revisando

la

historia

o

extendiendo

la

mirada

en

un

plano de

con-

temporaneidad

a

los pueblos que actualmente existen en

la

tierra. De

manera