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biar
casi
totalmente
algunas actitudes
sociares
que
hay
en
el
pais, que impi-
den
este cambio.
DR.RAF
AELAGUILAR:Yonotengotituloninguno'heasistidode
aficionado
a
cursos
de etnografia
y
de lingiiistica
en
la
Universidad
Mayor
de
San
Marcos
a
la
edad
de m6s de 60 afros.
soy
del
Cuzco,
conozco
el
idioma
desde
mi
infancia,
el
idioma
quechua;
y
hace m6s
de diez
afios que
vivo
desvelado
con
la
preocupaci6n
de
este
problema
y
sus
relaciones,
con
lo
educacional,
social
y
politico, con
el
deseo
de
encontrar
una
so1uci6n.
Dentro
de
esta
mi
situaci6n marginal
en
relaci6n
a
esta
respetable
Mesa
Redonda,
debo
expresar
que
se
ha
tocado
un
punto
esencial
en
mi
concepto
y
firndamental
en
relaci6n
a
esta educaci6n,
o
sea,
que
siendo
el
idioma
la
expresi6n funda-
mental
e
irrenunciable de
una cultura,
est6
todavia perviviendo
a
traves
del
idioma
nativo,
el
quechua,
el
aymara,
y
algunas
formas
dialectales,
esta
cul-
tura
que
no
se
ha
suprimido
por
la
conquista
ni
por
la
independencia
ni
pue-
de
suprimirse
por
decreto.
Ilace
unas
noches
aqui, en
una
magnifica
confe-
rencia
del
Dr.
cueto
Fernandini,
se
hizo
precisamente
hincapi6
en
este
punto
esencial: nuestro
problema de bilingiiismo
es
tambien
un
problema de bicul-
turismo;
el
indigena guarda
dentro de su medio ambiental una
herencia tras-
mitida
desde
sus
antepasados
y
se
expresa
en
un
idioma
que nada tiene
de
inferior sino
por el
prejuicio de las
civilizaciones sobrevivientes
a
los
idiomas
occidentales
o
cualesquiefa
otros idiomas;
el
quechua
y
el
aymara
han
sido
calificados
por
fil6logos
eminentes
como
medios
de
expresi6n
de
una
alta
cultura
y
creo
que
no hay
exageraci6n
en 6llo,
sin
embargo,
el
problema
del
bilingiiismo
lo
tratamos
nosotros
de
recuperar
en parte;
si
nosotros
decimos
que este
problema
fue tratado
por
los
espafioles
con
mes carifro
y
con
m6s
comprensi6n
que dentro de
la
Repdblica,
parecer6 absurdo,
sin
embargo
el
hecho
es
asi;
el
idioma
quechua creado dig6moslo
asi,
o
tratado de
difundir
por
los
incas, abrazaba
una
pequefia
6rea
territorial
a la
llegada
de los
es-
pafloles
y
fue
la
obra
misionera
la
que
hizo
que
este
idioma
tipico de
Cuzco
se sobrepusiera
sobre
el
uso
del
aymara que
dominaba
6reas
mucho m6s
ex-
tensas.
Al
finalizar
la
Colonia
el
quechua
del
Cuzco,
que
puede
llamarse
muy bien
un
dialecto, como
se
llama
dialecto
el
"idioma limefio"
en
relaci6n
al
castellano,
o
como puede decirse
que
es
un
dialecto
el
idioma
norteame-
ricano
en
relaci6n
al
idioma
ingl€s,
tenemos
nosotros
entonces
que
no
ha
perdido
absolutamente
esa
importancia,
y
en
el
Coloniaje
el
decreto
del
Vi-
rrey
Toledo
estableci6
la
obligatoriedad
de
la
ensef,anza
del
quechua
en
los
centros
educacionales
y la
obligatoriedad
de
saber
el
quechua
a
todos
los
funcionarios
laicos, militares, civiles
o
de
cualquier
indole
que
tuvieran
que
tener
relaciones
con
el
indigena,
con
el
natural,
con
el
aborigen. Ahora,
en
relaci6n
al
titulo,
digamos:
el
indio,
el
aborigen
o
el
campesino,
no
le
hace
al
caso.
El
indio,
si
nosotros tenemos
un
concepto
peyorativo
de
61,
no
lo
remediaremos
con decirle campesino;
el prejuicio
est6
en
el
concepto
y
no
en




