4L
misma
experiencia
hace que
hoy
en
dia
tengamos
que
hacernos
un
prop6sito
de
enmienda
y
otro
firmisimo de corregir este
abandono,
este
olvido,
este
error;
por
eso
vuelvo
a
repetir
mi
felicitaci6n
y
mis
congratulaciones
tanto
al Dr.
Escobar como
al
iniciador de
esta
conversaci6n
de
mesa
redonda.
Mu-
chas
gracias.
DR.
ARGUEDAS:
El
Dr.
Gerardo
Elder, Director
del Instituto
Lin-
giiistico
de
Verano.
DR.
ELDER:
Siento que
ya
no
est6
aqui con
nosotros
el
Dr.
Rivera,
porque
me
parece
que
6l ha
indicado
que
si
aceptamos
las
ponencias
del
Dr.
Escobar,
todavia
nos seria
imposible llevarlas
a
cabo. Entonces,
lpor
qu6
se-
guir
asi,
hablando
asi? Me
parece que tenemos
tres puntos fundamentales
que
ya
hemos
contemplado:
lo-si
aceptamos
lo
que
ha dicho ei
Dr.
Escobar,
ne-
cesitamos
una filosofia
o
una politica,
sea
experimental
o
aislada
o
general
en
el
pais;
en
este caso, esta
politica
seria
implear el
idioma
materno
para
la
alfabetizaci6n
y
pasar
despu6s
a introducir el
castellano,
o
despu€s-o
simult6-
neamente
como
lo
ha
dicho
el Dr.
Buitr6n.
Hay
maneras
de
hacerlo,
pero
fundamentalmente
la
filosofia o
la
politica
seria emplear
el idioma
materno
en
la
alf.abetizaci6n;
Zs-habria
necesidad
de tener los
elementos
did6cticos
que
ha
indicado
el
Dr.
Salazar
Bondy,
esto
es
fundamental,
tener
cartillas,
etc.
asi como
el
aspecto
que
ha indicado
el
doctor
Teodoro
Meneses
de tener
una
literatura
m6s
amplia;
3a-encontrar
a
las
personas
o
a
los
maestros
que
puedan
llevar
a
cabo
este
programa;
y,
en
la
experiencia
del
Ministerio
de
Educaci6n en
la
selva,
en
la
obra de alfabetizaci6n con
la
que
se
honra
el
Ins-
tituto
Lingiiistico
en colaborar,
€sa
fue
la
parte
mds
difcil;
encontrar
perso-
nas bilingties que pudieran
a la
vez
ensefrar
a
los
de todos los idiomas que
se
hablan
alli,
y
por
eso se
inici6 un plan diferente:
en vez de
utilizar
a
personas
que
ya
estaban capacitadas,
personas
que eran
ya
maestros,
se
buscaba
a
las
personas
que
ya
habian salido de
su
grupo
o
sea
algunos
indigenas
de
los
aguamnas que
habian
salido
por un
tiempo
de
su
grupo,
habian
aprendido
el
castellano en
el
Ej6rcito o
en
la
costa
y
a
esas
personas que
tenian
una
educa-
ci6n
b6sica
muy
inferior,
a
ellos
se
les
llev6
a
un
centro en
donde
fueron
ca-
pacitados como maestros,
(claro
maestros
con
un nivel cultural
muy
elemen-
ta)
pero
estas personas
ya
sabian los dos idiomas, sabian
tambi6n
por
lo
me-
nos
la cultura
indigena que era fundamental
y
a
la
vez
tenian
la
confianza
de
los de
su
grupo.
Estas
personas regresaban
para
ensefiar,
para
alf.abetizar
-mejor dicho-
en
el idioma
y
a
la
vez
introducir el
castellano
y
repito,
que
es
esta
parte:
encontrar
personas
para
hacer esto,
fue
la
tarea
m6s
dificil
en
la
selva;
pero
no
debe
ser
dificil
en
la sierra.
Hay
tantas
personas,
tenemos
doctores, profesores,
de
lengua quechua, aymara,
de todos los
dialectos
y
ha-
blan
a la
vez
perfectamente
el
castellano
y
son
ellos
seguramente
quienes
podrian
iniciar
un
programa
asi.
Solamente
teniendo
una
politica,
solamente




