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rilingiie)
y
omite
que
el
Perd
es
1o
que
se
llama en
t6rminos
corrientes
un
pais
subdesarrollado,
y
que
la
consideraci6n
del
problema
lingiiistico
es
b6-
sica
para
combatir
el
subdesarrollo.
La
nivelaci6n
tiene
pues
que ser
alen-
tada o
tiene que
ser
organizada
desde
el
Ministerio
de Educaci6n, en
el
senti-
do
de coordinar, en
el
sentido de fomentar
y
dar
las facilidades
para
todos
los
trabajos pertinentes que
conduzcan
a
un
punto
que pueda satisfacer
las
suge-
rencias
del
Profesor
Augusto
Salazar
Bondy,
acerca
de
la
conveniente
y
necesa-
ria
experimentaci5n
que,
en
Oltima
palabra, en
riltima
instancia,
ser6
la
piedra
de toque
definitiva
sobre
lo
que
se
pueda
sostener aoerca
de
este problema.
Quiero
agradecer adem5s
la
adhesi6n
del
Profesor
Portugal,
aunque
no
coin-
cidan en su
totalidad
nuestros
puntos de vista, pero
creo
que
hay
coinciden-
cias suficientes
y
que
estimo
muy
valiosas.
DR. ARGUEDAS:
El
Dr.
Anibal Buitr6n,
antropSlogo
ecuatoriano,
des-
de
hace
muchos
afros
al
servicio
de
la
UNESCO;
actualmente
es
profesor
del
Departamento de
Antropologia
de
la
Universidad
de
San Marcos.
DR.
BUITRON:
Quiero referirme
a
un
aspecto especifico
menciona-
do
por
el
Profesor
Escobar. Si
entendi bien,
€l
recomendaba
que
la
alfabeti-
zaci6n
y
la
castellanizaci6n se
realicen en dos
etapas
sucesivas.
Basdndome
en
una
experiencia observada
en
M6xico, pregunto
y
me pregunto
a
mi
mismo
-me
he
hecho esta
pregunta
por
mucho
tiempo- ;si
no
seria posible combi-
nar, realizar
estas
dos etapas simult6neamente, ganando
tiempo
y
haci6ndolo
en
una forma
m6s
econ6mica?;
en el Estado de
Michoac6n
y
m6s
especifica-
mente en
la
zona
de P6tzcuaro,
viven
los
descendientes
de los
indios
farascorsr.
casi
toda
la
gente
de los
pequefros
pueblos
habla todavia en
sus
hogares el
idioma tarasco; los nifios antes de
ir
a
la
escuela
son
monolingiies,
conocen
so-
l,amente
el
tarasco; pero,
despu6s
de
haber
terminado
el
primer
afro
de
la
es-
cuela
primaria,
ya
son
bilingiies.
Tanto el
Gobierno Federal como
el
Gobierno
del Estado de Michoac6n
se
han
preocupado
porque todos los
maestros
en
esa
zona
sean
bilingiies,
es
decir, que
conozcan
el
espafrol
y
el
tarasco.
Durante
dos
afios
en los
que
yo
vivi
en
esa
zona
pude
observar
con mucho inter€s
c6mo
los
nifros
que
ingresaban
al
primer
grado en
la
escuela
primaria
sabiendo
(nica-
mente tarasco,
al
terminar
el
primer
afro
de
la
escuela
ya
sabian
los
dos
idio-
mas
y
en
el
segundo
afio
ya
no
hacian
ni
siquiera
falta
profesores
bilingiies.
Observ6
varias
veces,
en las
escuelas,
c6mo
realizaban
la
ensefianza
estos
maestros
bilingiies en
el
primer
grado,
y
podria describir f6cilmente
este
m€-
todo
diciendo que les
enseffaban
espafi.ol
en
la
misma
forma
como
a
nosotros
nos enseflan
un idioma
extranjero;
el
maestro
bilingiie
les
hablaba
a
sus
alum-
nos naturalmente
en
tarasco
y
si
escribia
por
ejemplo una palabra
en
el
pi-
zart6n, vamos
a
decir
tnam6, les decia esta palabra se
escribe
de
esta
manera
y
se
pronuncia de
esta
manera
y
quiere decir
tal
cosa
y
venian luego los ejer-
cicios.
El
texto
naturalmente
en M6xico
es
6nico,
el
gobierno se
ha
preocu-




