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material did6ctico
apropiado,
maestros debidamente capacitados
para
cum-
plir
esta
tarea,
etc...,
por otro
lado,
y
esto
no
significa
propaganda
alguna,
creo
que
por
diversas razones
estamos
viviendo
en una
etapa, de
la
que,
en
cierto modo, esta misma
Casa
de
la
Cultura
es
muestra
de
ello, en
la
que
estamos mir6ndOnos
un
poco
m6s adentro
de
nosotors mismos,
estamos bus-
cando
las
soluciones.
de
nuestra realidad,
Y
€D este sentido,
el
quechua
ha-
blado
por
cuatro
o
cinco millones
d.e
peruanos
es
una
realidad,
demasiado
poderosa,
para que
podamos
soslayarla.
Asi
que
puede
estar
seguro
e1
Pro-
fesor Escobar
que
es indudable
que
su punto de
vista,
desde
el
punto
de
vista
te6rico
y
doctrinario,
es
aceptado
por
los
maestros
y
por
los
funcionarios
que tenemos
la
responsabilidad
de
la
educaci6n.
Para
el
caso
de
la
alfabe-
tizaci6n
a
que
se
ha
hecho referencia
aqui,
estamos
intent6ndola con
medios
muy
precarios,
pero
estamGs
intent6ndola,
y,
algo
m6s,
no
la
rechazamos, la
propugnamos.
Por
todas
estas
razones,
creo que
es
oportuno
dejar
sentada
esta
premisa:
aceptamos
y
reconocemos
]a
necesidad
de cumplir
esta
etapa
digamos
fatal, en
el
sentido
que tiene
necesafiamente
que
cumplirse,
si
es
que en
realidad
vamos
a
incorporar
la
cultura
a
cinco millones de
peruanos.
Pero
tambi(n
reconocemos
la
necesidad
de
no
crear,
de
no
reforzar
demasia-
do
esta
barrera idiom6tica que
actualmente
existe;
si
vamos
a
pensar
en vi'
talizarla, en darle
-digamos-
en cierto
modo,
una
agresividad
a la
lengua
materna, repetiriamos
los
defectos
a
los
que
el
mismo ponente
se
ha
referido,
cuando
s6lo
algunos,
felizmente
no
son muchos
ya,
algruros piensan
que
el
problema
del
quechua
y
del
castellano sea
un
problema
de
oposici6n
de
lo
indigenista
con
lo
hispanista, pues
creo que aqudlla es
una
etapa
superada.
Creo
si,
que, en cambio,
hay
algunas
dificultad€s
intrinsecas
en
la
propia
po-
sici6n
de los
quechu6logos,
como
lo
decia
el
propio
Profesor
Escobar,
que
estaria
muy
bien
y
seria
muy
oportuno
que
las
super6ramos.
Aquello
de
que
si
tuvi6ramos
que
comenzar
por
discutir,
por
resolver
previamente,
eI
problema
de
cu6l
es
el
quechua
oficial
o el v6lido,
creo que
eso
si
puede
constituir una de las
principales
dificultades,
y
que
debidramos
poner
mucho
6nfasis
en
allanarla
antes
de
darnos
a
esta
tarea
de
rcalizar
una labor
masiva
de
castellanizaci6n
o
de
alfabetizaci6n,
como
lo
ha
dicho
6l
con
propiedad.
a partir
del quechua.
Eso
es todo.
DR.
ARGUEDAS:
El
Dr.
Teodoro
Meneses,
Profesor
de
Quechua
de
la
Universidad
Nacional
de San Marcos,
va
a
hacer uso de
la
palabra.
DR. MENESES:
Sin
6nimo de
hacer
pol6mica sobre
este
asunto,
quiero decir que
queremos
enjuiciar,
parece,
la
actitud del
Estado hasta
este
momento,
la
politica
seguida
por
el Estado.
Es
evidente
que
el
Estado
no
ha
seguido
una
politica
tdcnica
en
este
aspecto,
pero me
parece
que
entre
las
disposiciones
oficiales,
para
la
ensefranza
de los
niff.os campesinos,
hay
una que dice, que,
solamente
en los
primeros
pasos
de
la
escolaridad, se
les




