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temente,
ensayar
con
responsabilidad
y
entusiasmo
el
empleo
de
las
lenguas
nativas
en
la
educaci6n
formal de
nifros
y
adultos
abori-
genes
mo,nolingi.ies.
Si
la
experiencia
fracasa,
puede
ocurrir
que
s51o
hayan
fallado
unos
hombres
o
habr6
que rectificar
la
teoria
lingiiistica
y
las
experiencias
sobre
las que
ella
se
funda.
DR. ARGUEDAS;
Luego
de
la
exposici6n
del
Dr.
Escobar
que
ha
sido
muy
clara
y
fundada en
uo
conocimiento
te6rico, de
nivel
universitario.
y
con
un
estudio meditado
sobre
la
realidad lingiiistica de
nuestro pais,
invito
a
los
seffores
profesores
para
que
consideren
los puntos
o
el
an6lisis
expuesto
por
el
Profesor Escobar,
asi
como
sus
sugerencias
respecto
a la
politica lin-
giiistica que
se debe seguir, especialmente
por
el
Ministerio
de
Educaci6n
PGblica.
DR.
ALEJANDRO
RIVERA,
Director de
Educaci5n Fundamental
y
del
Adulto
del Ministerio
de Educaci6n:
En
primer t6rmino
aplaudo
la
exposi-
ci6n
del
Dr.
Escobar, que m6s que
el
planteamiento de
un punto
de vista,
al
menos,
para
mi,
ha sido una
verdadera lecci6n. Pero
quiero anotar
lo
siguiente:
que
es
evidente que
desde
el
punto
de
vista te6rico-doctrinario, no
existe,
por
lo
menos,
en
el Ministerio
de Educaci6n de
hoy
y
en
la
mayoria
de
los
maestros,
esta oposici6n
sistem6tica
al
quechua.
No hay
una renuncia
o
rechazo
por
par-
te
de los que
somos maestros,
cualquiera que
sea
nuestra
calidad
con
respecto
al
quechua,
porque el problema del Per6
es
un
problema de integraci6n de
una
nacionalidad
dividida por
una
serie
de
factores,
que
el
propio
Profesor
Esco-
bar ha
sefialado;
lo
que ocurre,
y
en
esto
creo que
el propio
Profesor
Escobar
se
ha
dado
la
respuesta, en
la
parte
final,
cuando
ha dicho
..
.si
se
me permite
la
expresi6n gquidn
le
pone
el
cascabel
al
gato?... y
sefialado
la dificultad
que
tenemos
de contar con
esos
elementos tEcnicos
que puedan
cumplir
una
serie
de
tareas.
Yo
quisiera referirme a
un
hecho,
y
no porque quiera
personalizar
en
el
Profesor
Escobar:
que
6l
desde
hace algunos afios
estS
intentando
organi-
zar
y
llevar
a
efecto
un
progralu
de
este
tipo
en
el
Per6,
y,
a
pesar
de
estar
trabajando en
niveles
muy
altos,
hasta
ahora han surgido una
serie
de
facto-
res,
que
no
provienen propiamente
del Magisterio
ni
de los
que
tienen
la
res-
ponsabilidad
cientifica
de
la
educaci6n,
sino que son factores
extraeducacio-
nales.
De
tal
manera
que, pienso
y
estoy
cierto
que
el punto
de
vista
te6rico-
doctrinario de los
maestros
del
Perd
coincide
en que para
esta zona
bilingiie
se
impone
la
necesidad
de
desarrollar
un
tipo
de
enseflanza
tambidn
bilingiie,
digamos,
pero que
de
ninguna
manera
signifique tampoco
que se
trate
de
afirmar,
digamos,
o
de
revivir
o
de
fortalecer
una
lengua madre,
hablada
por
la
mayoria de los que
estamos
aqui
presentes,
como
una
especie
de
revancha
contra
la
lengua
oficial;
creo
que
eso
no ha
estado en
el
6nimo
de
los
maestros.
Lo
que ocurre
si
es
la
incapacidad en que nos
hemos
encontrado
siempre para
contar
con
una
serie
de
recursos
a
los
que
el
Dr.
Escobar
se
ha
referido:




