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guramente
conque
van
a
crear un alfabeto
original para
eI
quechua,
para
el
aymara, como
el
Dr.
Urteaga
tambifn
pensaba
en las
deliberaciones
con
el
Dr.
Tello
y
otros muchos, de que debia
de
crearse
un
nuevo alfabeto.
El
Dr.
Tello
manifest6 que era
innecesario esto
y
entonces
qued6 definida,
consagra-
da
desde
el
punto
de
vista cientifico,
desde
el punto
de
vista
legal,
la
existen-
cia
y
adopci6n de
un
alfabeto.
Ahora no
tenemos
un
alfabeto que
sea
vigente,
la
anarquia
subsiste,
pero
la
verdad
del
caso es
que
lo
primero
que necesitaria-
mos
pafa entrar
a
una unidad
convencional,
que
no incluya
el
castellano,
que
no
excluya los
modos dialectales
del
quechua,
del
aymara
ni
las
lenguas
de
oriente,
1o esencial
sefia formular
siquiera
un
alfabeto,
digamos
no
el
alfa-
beto que existe, sino enunciar
un
diccionario
o
un
vocabulario sint6tico
adap-
tado
al
alfabeto moderno de
lenguas aborigenes; esta
labor
la
he
hecho
yo
en
seisu
ocho
afios.
Tengo expedito
y
para
la
prensa
el vocabulario
espafiol-que-
chua
y
quechua-espafrol
de una de las m6s
grandes
autoridades
del
quechua
y
sacado
de
un
texto original
que
por
fortuna
poseo,
de Antonio Ricardo,
del
afio
1586,
primer
tibro
de
quechua publicado
seguramente
en
el
Per6,
y
que,
evidentemente,
habi€ndose editado
ya
con posterioridad
al
texto
de
Domingo de Santo Tom6s,
publicado
en
Valladolid,
y
anterior
en ocho
o
diez
afios
al
texto de
Diego Gonzilez
de Holguin'
puede
decirse
que contenia
el
vocabulario
de
Gonz6lez
de Holguin
y
ya
habia
utilizado
el
vocabulario
de
Domingo de
Santo Tom6s.
Tiene
m6s
de diez
mil
voces,
estd
listo.
Yo,
entre
otras
cosas,
como
Presidente
del
Instituto
de
Lenguas Aborigenes,
que
se
honra con
miembros
tan
eminentes como
las
personas
del
Dr.
Valc6rcel
y
el
propio
Dr.
Arguedas,
en
mi
cargo
de
Presidente
he formulado una
planifica-
ci6n
para
la
alfabetizaci6n;
la
he enviado
al
Ministerio
en
el
r6gimen anterior,
pero me
ha
sido devuelta
hace
un
mes. Pues
bien,
lo
que
pido
en concreto
es
que teniendo en cuenta
esta
duplicidad,
digamos
de culturas, en
el
pais,
y
la
necesidad
de
un
vocabulario que tiene que ser
el
arsenal
comdn de todos
los
idiomas
y
de todos
los
idiomas nativos,
se
proceda
a
esa
publicaci6n
y
que la
enseflanza seguramente
en
los
grados
elementales,
secundario
o
superior, por
el
idioma
quechua
va
a
ser posible mediante
ese
arsenal
que
ya
convinieron
adoptar
muchas
personas,
hasta 36
5
40 que
suscribieron
un
acta
en
Cuzco
y
que
han
seguido...
DR. ARGUEDAS: Dr.
Aguilar,
co'n
todo
respeto,
le
rogaria que
se con-
cretara
a
tratar
el
asunto central del tema, porque
estos
aspectos
un
tanto cir-
cunstanciales
y
persondes nos
van
a
quitar
un
poco
de tiempo.
.
.
DR.
AGUILAR:
3Cu6l
es
el
punto
central
al
que
debo
referirme,
sefior?
DR. ARGUEDAS:
Es
la
ponencia
del
Dr.
Alberto
Escobar
la
que
esta-
mos discutiendo,
y
yo
creo que
Ud.
no tuvo,
desgraciadamente,
oportunidad
de
escucharla.




