Background Image
Previous Page  44 / 146 Next Page
Information
Show Menu
Previous Page 44 / 146 Next Page
Page Background

47

guramente

conque

van

a

crear un alfabeto

original para

eI

quechua,

para

el

aymara, como

el

Dr.

Urteaga

tambifn

pensaba

en las

deliberaciones

con

el

Dr.

Tello

y

otros muchos, de que debia

de

crearse

un

nuevo alfabeto.

El

Dr.

Tello

manifest6 que era

innecesario esto

y

entonces

qued6 definida,

consagra-

da

desde

el

punto

de

vista cientifico,

desde

el punto

de

vista

legal,

la

existen-

cia

y

adopci6n de

un

alfabeto.

Ahora no

tenemos

un

alfabeto que

sea

vigente,

la

anarquia

subsiste,

pero

la

verdad

del

caso es

que

lo

primero

que necesitaria-

mos

pafa entrar

a

una unidad

convencional,

que

no incluya

el

castellano,

que

no

excluya los

modos dialectales

del

quechua,

del

aymara

ni

las

lenguas

de

oriente,

1o esencial

sefia formular

siquiera

un

alfabeto,

digamos

no

el

alfa-

beto que existe, sino enunciar

un

diccionario

o

un

vocabulario sint6tico

adap-

tado

al

alfabeto moderno de

lenguas aborigenes; esta

labor

la

he

hecho

yo

en

seisu

ocho

afios.

Tengo expedito

y

para

la

prensa

el vocabulario

espafiol-que-

chua

y

quechua-espafrol

de una de las m6s

grandes

autoridades

del

quechua

y

sacado

de

un

texto original

que

por

fortuna

poseo,

de Antonio Ricardo,

del

afio

1586,

primer

tibro

de

quechua publicado

seguramente

en

el

Per6,

y

que,

evidentemente,

habi€ndose editado

ya

con posterioridad

al

texto

de

Domingo de Santo Tom6s,

publicado

en

Valladolid,

y

anterior

en ocho

o

diez

afios

al

texto de

Diego Gonzilez

de Holguin'

puede

decirse

que contenia

el

vocabulario

de

Gonz6lez

de Holguin

y

ya

habia

utilizado

el

vocabulario

de

Domingo de

Santo Tom6s.

Tiene

m6s

de diez

mil

voces,

estd

listo.

Yo,

entre

otras

cosas,

como

Presidente

del

Instituto

de

Lenguas Aborigenes,

que

se

honra con

miembros

tan

eminentes como

las

personas

del

Dr.

Valc6rcel

y

el

propio

Dr.

Arguedas,

en

mi

cargo

de

Presidente

he formulado una

planifica-

ci6n

para

la

alfabetizaci6n;

la

he enviado

al

Ministerio

en

el

r6gimen anterior,

pero me

ha

sido devuelta

hace

un

mes. Pues

bien,

lo

que

pido

en concreto

es

que teniendo en cuenta

esta

duplicidad,

digamos

de culturas, en

el

pais,

y

la

necesidad

de

un

vocabulario que tiene que ser

el

arsenal

comdn de todos

los

idiomas

y

de todos

los

idiomas nativos,

se

proceda

a

esa

publicaci6n

y

que la

enseflanza seguramente

en

los

grados

elementales,

secundario

o

superior, por

el

idioma

quechua

va

a

ser posible mediante

ese

arsenal

que

ya

convinieron

adoptar

muchas

personas,

hasta 36

5

40 que

suscribieron

un

acta

en

Cuzco

y

que

han

seguido...

DR. ARGUEDAS: Dr.

Aguilar,

co'n

todo

respeto,

le

rogaria que

se con-

cretara

a

tratar

el

asunto central del tema, porque

estos

aspectos

un

tanto cir-

cunstanciales

y

persondes nos

van

a

quitar

un

poco

de tiempo.

.

.

DR.

AGUILAR:

3Cu6l

es

el

punto

central

al

que

debo

referirme,

sefior?

DR. ARGUEDAS:

Es

la

ponencia

del

Dr.

Alberto

Escobar

la

que

esta-

mos discutiendo,

y

yo

creo que

Ud.

no tuvo,

desgraciadamente,

oportunidad

de

escucharla.