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Cuando
el
maestro tiene que
enseeflar
al
nifio
la
lengua ma-
terng com0n
a
ambos
y
a
la
comunidad.
Esto
es
lo
que
lla-
mamos
ensefranza
de
lengua materna
o
de
primera
lengua,
en
la
que
toda
la
metodologia est6
fundada
sobre
la
base
de
que maestro,
nifro
y
bomunidad
participan
del
mismo
ambiente
lingi.iistico.
La
actividad del
maestro
se
encamina
a
adies-
trar al
estudiante
para
el
control pleno
del
sistema
formali-
zado
por
la
comunidad,
asi
como
a
eilriquecer
su
uso
del
lenguaje
y
a
trasmitirle,
por el
vehiculo de
la
lengua
comdn
y
vali6ndose
del
m6todo global,
la
cantidad
y
tipo
de
co-
nocimientos
establecidos
por
las
autoridades
educativas.
Situaci6n
an6loga,
aunque
con
las
variantes
relativas
a
la
edad
del
alumno,
es
la
que
se
da
cuando
se
trata
de
en-
sefiar
a
leer
y
escribir
a
adultos que son
analfabetos,
pero
que tienen
en
comdn
con
el
profesor
la
lengua
que
ambos
hablan.
b.
Radicalmente
distinta
es
la
circunstancia
que encara
el
maes-
tro
que
debe
ensefrar
su
lengua (digamos
el
espafrol)
a
nifros
o
adultos
que tienen
por
lengua materna
otra
distinta.
Esto
es
lo
que llamamos
ensefranza
de
segunda
lengua.
La
ensefianza
de segunda lengua,
a
juicio
de
los lingiiistas,
requiere
una
metodologia especial, exigencia
que
trataremos
de
fundamentar.
3.2.2.
Para
el
lingiiista,
pues,
la
alfabetizaci5n
es
un
proceso
que
con-
siste
en
habilitar
al
estudiante
para
la
lectura
y
la
escritura de
la
lengua
materna.
Dadas
las
caracteristicas
del
Per6,
se impondria
distinguir tajantemente
entre altabetizar
y
castellanizar
a
los
ha-
blantes
de
lenguas
aborigenes.
4.
Ya
dijimos
que
cada lengua
posee
un
sistema fonol6gico
y
grama-
tical
distinto.
La
ensefianza
de una
segunda
lengua
supone
adqui-
rir
nuevos
h6bitos
que
permitan
al
hablante reemplazar
de
manera
autom6tica
el
sistema
de
su
propia
lengua
por
el
sistema
de
aque-
lla
lengua
que
estudia.
Asi,
por
ejemplo,
el
sistema
fonol6gico
del
vocalismo
espafiol
tiene cinco
vocales
mientras
que
el
del
in-
gl€s
norteamericano standard pasa
de
diez,
el del
italiano tiene
sie-
te
y
algunos dialectos
del
quechua
tienen
tres.
Cuando
el
sistema
del
estudiante
es m6s simple
que
el
de
la
lengua
que quiere
aprender,
tropezari
con
la
dificultad
que
signi-
fica
producir
y
reconocer
los
fonemas
de
la
lengua
que estudia
y
que
no
existen
en
ia
suya.
Y
en
el
caso
inverso,
tendr6 que
des-
cartar una
serie
de
fonemas
de su
lengua
y
reducirlos
al
esquema




