128
paises
integros gue
por
rura gran variedad
dialectal han tenido
que asumir
co-
mo
lengua nacional, como lengua comdn,
una
lengua europea;
experiencias
lingiiisticas hay
en abundancia
y
auxilio
lingiiistrco
se puede conseguir
transi-
toriamente;
yo
creo en
la
utilidad
de
la
ayuda
extranjera, pero
por un
princi-
pio
obvio
me parece que
no van
a
ser
siempre
los
extranjeros
quienes resuel-
van
nuestros
problemas,
y
no
son
ellos los que puedan hacerlo siempre;
y,
por
un
principio de
dignidad
profesional
y
de
dignidad
personal
y
de
soberania
nacional
tambi6n;
entonces,
creo que
Ia
lingi.iisitca
debe
hacer
y
est6
haciendo
y
seguro
har6
m6s,
pero
la
tarea
m6s
dificil
va a
ser
conseguir
Ia
coordina-
ci6n
rnter-disciplinaria
y
resolver
el
conjunto
de problemas que
est6n
en torno
de todo el
fen6meno
social.
DR. NUNEZ
DE.L
PRADO:
Un
hecho
que debia haber anotado
espe-
cialmente,
es
el
relativo a
mi
solidaridad
con
la
opini6n
del
Dr.
Jim6nez
res-
pecto a
la
conveniencia
de
conseguir que
se
castellanicen
los
hablantes
del
que-
chua,
y
creo esto pensando
en
lo
que
dije
antes,
es
decir,
que
hay
una
serie
de
aspectos
culturales de gran importancia
que
han sido
fracturados,
quebranta-
dos
y
que
necesitamos
en realidad
tevibalizar
esos
mismos
aspectos
como
es
el
caso
de
la
agricultura;
pero,
para revitalizarlos
necesitamos
hacer
una
en-
trega de
ideas
y
esas
ideas
tenemos que hacerlas en
un
lenguaje en
el cual
los
conceptos
puedan
ser claramente
trasmitidos.
Esto
no
quiere decir,
sin
em-
bargo, que
no
deben
utilizarse
las
lenguas
nativas
como
dije
ayer
de
un
modo
transitorio para
conseguir
la
transferencia de los
del habla nativa
hacia
el
ha-
ble para percibir
y
concebir
las
ideas que
se
les
quiere
entregar.
DR.
SALAZAR
BONDY:
Me
parece
que
no
se
trata
y
no
quiero
que
se
interprete
asi
mis
palabras, de comenzar
algo
asi como
una
querella
de
es-
pecialidades,
pero creo que
cuando
ha
hablado
el Dr.
Escobar
de
la
priori-
dad
del
enfoque
lingiiistico
y
de los
planes
que
desde
eI punto
de
vista
lin-
giiistico
hay
que hacer,
no
debe
entenderse
esto como
un
olvido
de los
otros
aspectos
de
la
cuesti6n que
aqui
tambi6n
se
han
discutido:
el
aspecto
peda-
g6gico
o
el
aspecto
antropol6gico. Estoy
completamente convencido
de
que
hay
que hacer
algo de inmediato en
el
plano
lingiiistico,
pero me
parece
que
no
deberiamos
olvidar
algo que
debia ser
un fruto
de
esta
reuni6n, que
hay
tambiEn ciertas ideas, ciertas
conclusiones
que
se
derivan
de
nuestro
di5logo,
con
respecto
a
lo
que
hay
que hacer
de
inmediato
en
el plano
de
la
educaci6n
y
lo
que
hay
que hacer de
inmediato
en
el plano
de
la
investigaci6n antropc-
l6gica
y
de
la
participaci6n de los
antrop6logos en
el
problema que nos inte-
resa.
Aqui
se
ha hablado de integraci5n
bilateral,
se
ha
hablado de
una
politi-
ca nacional,
se
ha
hablado de aculturaci6n,
se
ha
hablado
de
la
escuela
y
c6-
mo
debe ser
la
escuela
y
los
centros
de inter6s que
debe
tener
la
escuela
y
de
qu€
modo
debemos
considerar
la
alfabetizaci6n:
icomo
un
recurso
comple-
mentario con
el
de
la
educaci6n
fundamental,
la
educaci6n
de
la
comunidad
y




