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sin
que
vaya
a
interpretarse esto como
una actitud
antihispanista,
digo,
que
es
innegable que
la
presi6n
de
la
cultura
o
del
grupo
dominante,
cual fue
el
de
los
conquistadores,
determin6
la
quiebra
de una
serie
de
patrones
que ha'
blan
llegado
a
desarrollar
los
peruanos.
El
caso,
por
ejemplo,
al
que
se refi-
ri6
el
Dr.
Murra, el
caso
del gran
desarrollo de
la
agricultura.
Nosotros
sabe-
mo6
que
los
Incas llegaron
a
defender
el
suelo,
a
construir
suelos
artificiales,
a
experimentar
la
agricultura, es
decir
a
tener
campos
de
experimentaci6n
como
lo
demuestran los
campos
de
Moray;
sin
embargo,
la
tradici6n
6sta
tu-
vo
que ser
rota
simplemente
por
la
imposici6n
que
se
hizo
al
transferirlos
a
otro
tipo
de actividad
como
fue
la
explotaci6n
minera;
se
rompi6,
se perdi6
gran
parte
de
la
tradici6n
en
la
t6cnica agricola,
a
punto de
que
los
campesi-
nso de
hoy
podemos
decir que
siembran
de
un
modo
sumamente
primitivo,
no porque
no
hayan
sabido
hacerlo
antes
sino que
la
tradici6n
de hacerlo
me-
jor
ha
desaparecido
por el
cambio
de actividad. Esto
que
ocurre con
la
agri-
cultura, ocurri6 tambi6n con
la
lengua.
Quienes hemos
tenido
la
oportunidad
de
confrontar los
recursos de
habla
que
hay
para
expresar
un
conjunto
de
ideas
en
el
quechua,
hemos constatado
con
pena,
con
consternaci6n,
que
han
desa-
parecido
muchas
formas,
muchos vocablos,
a
punto
tal
que
realmente
hay
aspectos
en
los
cuales
no
es
posible
expresarse
con
correcci6n
o
por
lo
menos
expresarse
con
claridad, sin tener
que
recurrir
a
formas
de
expresi6n castella-
nas
o
castellanas
quechuizadas.
Igualmente,
me
complace
muchisimo
haber
escuchado
al
Dr.
Escobar que
el
problema
es
un
problema de unificaci6n
de
lenguas,
es
decir
un
problema
de
unificaci6n de
un
medio
de
comunicaci6n,
vale decir que
ha
pensado
que
es
necesario
que todos los
peruanos
podamos
tener
el
mismo sistema
de
comunicaci6n
sea
en
una
u
otra lengua,
ll6mese
castellano
o
quechua
o aymara.
Bien:
cuando nosotros hablamos
de
un
pro-
ceso
de
aculturaci6n
o
de
transculturaci6n, de
un
proceso
simult6neo
para
con-
seguir en
realidad formar una unidad
en cuanto
al
contexto
cultural del
pais,
realmente
tenemos
que pensar
tambi6n en que
es necesario este
vehiculo
que
es
el
de
la
lengua,
eI de
la
lengua
unificada,
puesto
que
hemos
corrstatado
y
sabemos
todos que
gran parte
de
las
dificultades
para
este proceso
en
la
con-
secuci6n
de
la
unidad
nacional
se debe
a
la
diferencia que
hay
en las
posibi-
lidades de comunicarse,
y
creo
con el
Dr.
Escobar que
es
necesario hacer
un
re-
cuento de las
posibilidades,
y
que los
lingi.iistas
comiencen
a
trabajar
y
que
puedan
en
breve
mostrarnos
un
camino
adecuado
para
conseguir
tal
unifi-
caci6n.
DR.
ESCOtsAR:
Yo
quisiera
hacer
una
confidencia
en
voz
alta:
creo
que los
lingi.i,istas
pueden
y
deben
mostrar
y
han
mostrado
sus conocimientos,
pero sobre
lo
qe
yo
quisiera
pediiles
consejo es
sobre
la
forma
en
que
debie-
ra
procederse
para
que
los
lingti'istas sean
escuchados.
EI
caso
del
Instituto
Lingiiistico
de
Verano
es
bastante convincente acerca
de
lo
que
se
ha
hecho
en
el Per6;
las
experiencias
en
el
Sur
de Asia, en
el
Africa,
donde
incluso
hay




